Por qué la retirada de la Estación Espacial Internacional puede cambiar el equilibrio en la órbita baja
Durante más de dos décadas, la Estación Espacial Internacional ha sido el eje de la presencia humana en la órbita baja terrestre, un entorno que se extiende hasta unos 2.000 kilómetros de altitud y que resulta clave para la investigación en condiciones de microgravedad. En este espacio se han desarrollado miles de experimentos que han permitido avanzar en medicina, tecnología y exploración espacial, además de consolidar una cooperación internacional sostenida entre agencias espaciales.