Un objeto del sistema solar exterior tiene atmósfera, pero no debería tenerla
Un alineamiento celeste puntual lo hizo posible. El 10 de enero de 2024, este objeto transneptuniano pasó directamente frente a una estrella vista desde Japón. Lo que esperaban los astrónomos era un apagón brusco, la señal típica de un cuerpo sólido sin atmósfera. No fue así. La luz se fue diluyendo de forma gradual, como si algo fino y casi invisible se interpusiera entre la estrella y los telescopios. Esa atenuación progresiva es la firma característica de una atmósfera.