Quién controla si una IA responde bien en temas sensibles
La inteligencia artificial ya no responde solo preguntas curiosas o redacta textos sencillos. Cada vez más personas la usan para entender noticias, tomar decisiones financieras, preparar candidaturas laborales o buscar orientación en momentos delicados. El problema es que, en muchos de esos temas, no basta con sonar convincente. La respuesta tiene que ser precisa, equilibrada y capaz de reconocer matices.