La IA de Anthropic empieza a decidir por sí sola y plantea riesgos de seguridad y transparencia
El cambio no es menor: la IA deja de ser una herramienta que responde a órdenes para convertirse en un agente que decide cuándo actuar. El nuevo modo automático de Claude Code, aún en fase de investigación, introduce precisamente esa capacidad. La promesa es reducir la fricción del desarrollo, pero el coste potencial es ceder parte del control a un sistema cuyo criterio no es del todo visible.