Dragon, la cápsula de SpaceX que va y vuelve de la ISS
Cuando una Dragon aparece en pantalla, parece un objeto limpio y silencioso, avanzando con calma hacia la Estación Espacial Internacional. Esa tranquilidad engaña: para que ese encuentro sea rutinario, la nave tiene que resolver tres cosas difíciles a la vez. Subir sin margen para el error, acoplarse con precisión milimétrica y sobre todo, volver a casa intacta tras atravesar la atmósfera.