Por qué la transición energética avanza más en titulares que en infraestructuras reales
La brecha entre los ambiciosos anuncios de transición energética y la realidad física de las obras es cada vez más evidente. Países y empresas compiten por prometer neutralidad de carbono y récords de energías renovables, pero sobre el terreno persisten cuellos de botella: redes eléctricas insuficientes, proyectos demorados por trámites y concentración de inversiones en pocos lugares. El resultado es una transición que corre en el papel más rápido de lo que avanza sobre el terreno, con implicaciones económicas y logísticas ineludibles.