Apple ha ejecutado un cambio profundo en su estrategia de inteligencia artificial. La compañía anunció la salida de John Giannandrea, máximo responsable de IA desde 2018, y confirmó que será reemplazado por Amar Subramanya, un veterano con una larga trayectoria en Google y Microsoft. El movimiento llega en un momento especialmente delicado para Apple, tras meses de críticas hacia Apple Intelligence y con el rediseño de Siri todavía estancado.
Giannandrea permanecerá como asesor hasta la primavera, pero su salida deja claro que la compañía necesitaba un giro. En los últimos dos años, Apple ha sufrido fallos públicos que han dañado su reputación en inteligencia artificial, un área en la que históricamente llegó tarde en comparación con sus rivales.
Una crisis gestada durante meses
Desde su lanzamiento en 2024, Apple Intelligence ha acumulado errores embarazosos. Uno de los más sonados fue el sistema de resúmenes automáticos, que llegó a generar titulares falsos y confusos. Entre ellos, un informe incorrecto sobre un acusado de asesinato y otro que anticipaba que un jugador profesional había ganado un torneo antes de que este empezara.
La situación empeoró con el retraso del nuevo Siri. Según reveló Bloomberg, semanas antes del lanzamiento previsto para abril de 2025, Craig Federighi —director de software de Apple— descubrió que muchas de las funciones anunciadas simplemente no funcionaban. El proyecto quedó paralizado y la empresa afrontó una oleada de demandas colectivas por publicidad engañosa en torno al iPhone 16.
Mientras tanto, Giannandrea fue perdiendo responsabilidades. En marzo, Tim Cook le retiró la supervisión de Siri y la transfirió a Mike Rockwell, creador del Vision Pro. También perdió el control de la división de robótica de Apple. Informes internos citados por Bloomberg describen un ambiente de desorganización, comunicación deficiente entre equipos y un éxodo continuo de especialistas hacia Meta, Google y OpenAI.
El perfil del nuevo líder: experiencia donde más duele
En ese contexto llega Amar Subramanya, un perfil que encaja con lo que Apple necesita: alguien que conoce de cerca a sus principales competidores. Trabajó 16 años en Google, donde lideró áreas clave como la ingeniería de Gemini Assistant, y posteriormente ocupó cargos de relevancia en Microsoft, otra de las empresas que más ha avanzado en IA generativa.
Subramanya dependerá directamente de Federighi y tendrá la misión más urgente de los últimos años para Apple: reconstruir una estrategia de IA creíble, acelerar el desarrollo de modelos propios y coordinar mejor los equipos internos que trabajan en Siri, Apple Intelligence y los sistemas de machine learning.
Un giro estratégico inevitable
La llegada del nuevo responsable también coincide con un cambio llamativo: Apple estaría utilizando tecnología de Gemini, de Google, para impulsar una futura versión de Siri. Para una empresa que compite con Google en navegadores, sistemas operativos, mapas, tiendas de aplicaciones y servicios en la nube, esta dependencia es difícil de ignorar.
La decisión refleja un dilema que Apple arrastra desde hace años. Mientras sus rivales construyen gigantescos centros de datos dedicados a modelos masivos, Apple ha optado por un enfoque híbrido: ejecutar la mayoría de funciones de IA en el dispositivo mediante Apple Silicon, priorizando la privacidad y reduciendo la recopilación de datos. Esta estrategia, aunque coherente con la filosofía de la empresa, tiene desventajas claras: modelos más pequeños, menos potencia y una limitación severa en el acceso a datos reales para entrenar sistemas competitivos.
¿Será suficiente el cambio?
Apple encara un desafío mayor que un simple relevo directivo. La compañía necesita demostrar que puede competir en un sector donde la velocidad de innovación es crítica y donde Google, OpenAI y Microsoft avanzan con agresividad. La llegada de Subramanya aporta experiencia técnica y conocimiento profundo de la competencia, pero el éxito dependerá de si la empresa es capaz de reorganizar sus equipos, resolver sus tensiones internas y decidir si mantiene su estrategia centrada en el dispositivo o adopta un enfoque más flexible.
Después de años de liderazgo estable en inteligencia artificial, Apple enfrenta una etapa decisiva. El nuevo responsable hereda un ecosistema que necesita avances rápidos y, al mismo tiempo, decisiones estratégicas que marcarán el futuro de Siri, de Apple Intelligence y de la posición de la compañía en la carrera global por la IA.