Anthropic ha anunciado una alianza de 50 mil millones de dólares con Fluidstack, empresa británica de servicios en la nube, para construir una nueva red de centros de datos diseñados específicamente para inteligencia artificial. El proyecto, que se desarrollará entre 2025 y 2026, busca reforzar la infraestructura necesaria para entrenar y operar la familia de modelos Claude, cada vez más demandante en capacidad de cómputo.
Las instalaciones estarán ubicadas en Texas y Nueva York, y entrarán en funcionamiento de forma escalonada a partir del próximo año. Según la compañía, estos centros serán “construidos a medida para Anthropic, con un enfoque en la eficiencia y la sostenibilidad de las cargas de trabajo de IA”.
“Nos estamos acercando a una inteligencia artificial que puede acelerar el descubrimiento científico y resolver problemas complejos de formas antes impensables”, declaró Dario Amodei, CEO y cofundador de Anthropic. “Hacer realidad ese potencial requiere una infraestructura que acompañe nuestro ritmo de innovación.”
La compañía ya colabora con Google y Amazon —ambas inversoras en Anthropic—, pero este nuevo acuerdo representa su primer paso hacia una infraestructura propia. Los 50 mil millones de dólares forman parte de una estrategia más amplia de expansión y consolidación de recursos técnicos para mantener el liderazgo en modelos de lenguaje avanzados.
Competencia feroz en la carrera por la infraestructura de IA
Aunque la inversión es enorme, sigue siendo modesta en comparación con los gigantes del sector. Meta ha destinado más de 600 mil millones de dólares a sus proyectos de centros de datos para IA, mientras que la alianza Stargate —que une a SoftBank, OpenAI y Oracle— ya planifica un gasto conjunto de 500 mil millones.
El rápido aumento de la inversión ha generado tanto entusiasmo como preocupación. Algunos analistas advierten del riesgo de una “burbuja de infraestructura de IA” si la demanda de cómputo no crece al ritmo proyectado. Sin embargo, otros ven la apuesta de Anthropic como una medida necesaria para sostener el futuro de modelos cada vez más grandes y complejos.
Para Fluidstack, el acuerdo supone un salto histórico. Fundada en 2017, la compañía se ha convertido en uno de los principales proveedores del sector “neocloud”, centrado en ofrecer soluciones flexibles para cargas de trabajo intensivas. En los últimos meses, también ha trabajado con Meta, Mistral y Black Forest Labs, y ha sido seleccionada por el gobierno francés para un proyecto de inteligencia artificial de 11 mil millones de dólares.
Fluidstack fue además uno de los primeros socios externos en recibir las TPU personalizadas de Google, un reconocimiento que consolidó su reputación como proveedor de confianza en la nueva era de la computación de IA.
Con este acuerdo, Anthropic se une al grupo de empresas que buscan independencia tecnológica y control total sobre la infraestructura que alimenta sus modelos más avanzados. En palabras de Amodei, “este es solo el comienzo de una nueva generación de centros de datos optimizados para inteligencia artificial: más rápidos, más eficientes y, sobre todo, preparados para el futuro”.