Un equipo de investigadores ha descubierto que gran parte del contenido patrocinado en Instagram logra confundirse con las publicaciones orgánicas, al punto de que muchos usuarios no detectan que están viendo un anuncio. El trabajo, publicado en Frontiers in Psychology, analiza cómo la integración visual y narrativa de la publicidad dificulta su identificación.
Los científicos observaron que, aunque los usuarios creen ser capaces de reconocer los anuncios en redes sociales, en la práctica muchos pasan inadvertidos. Esto ocurre especialmente cuando las publicaciones imitan el estilo visual de amigos o cuentas que el usuario sigue habitualmente.
Un experimento con seguimiento ocular
El estudio reclutó a 152 usuarios habituales de Instagram y los expuso a un feed simulado con 29 publicaciones, de las cuales ocho eran anuncios y 21 contenido orgánico. Cada participante navegó el contenido como lo haría normalmente en su cuenta.
Los investigadores utilizaron tecnología de seguimiento ocular para registrar dónde se detenía la mirada y durante cuánto tiempo. Un tiempo de fijación breve indicaba reconocimiento rápido, mientras que uno prolongado sugería atención más profunda.
Los resultados mostraron que los usuarios tendían a fijarse primero en elementos como logotipos, imágenes muy pulidas o botones de llamada a la acción, pero no siempre detectaban la etiqueta de “contenido patrocinado”.
El arte de camuflar anuncios
Según el estudio, los anuncios que imitan el tono y formato de publicaciones personales o de creadores logran un nivel de interacción similar al del contenido orgánico. Esto ocurre incluso cuando incluyen mensajes comerciales, siempre que no sean visualmente evidentes.
Muchos participantes se sorprendieron al descubrir cuántos anuncios habían pasado desapercibidos. Algunos expresaron sentirse engañados, mientras que otros no mostraron preocupación, algo que los autores consideran un riesgo para la transparencia en redes sociales.
Para los investigadores, la integración de la publicidad en los entornos digitales plantea retos éticos y regulatorios, ya que la frontera entre información y persuasión se vuelve cada vez más difusa.
Implicaciones y próximos pasos
El equipo sugiere que las plataformas deberían mejorar la visibilidad de las etiquetas de contenido patrocinado, de modo que los usuarios puedan identificar de forma clara cuándo están siendo expuestos a publicidad.
También advierten que, en feeds personalizados, el reto es aún mayor, ya que los anuncios pueden adaptarse a los gustos y hábitos del usuario, haciéndose prácticamente indistinguibles del resto de publicaciones.