Un fallo masivo en la infraestructura de Amazon Web Services (AWS) provocó este lunes una caída simultánea de miles de plataformas digitales en todo el mundo, afectando a aplicaciones tan populares como Canva, Perplexity, Alexa y Prime Video. El apagón comenzó alrededor de las 9:00 de la mañana, hora italiana, y se extendió rápidamente a otras regiones.
Según Amazon, el origen del problema se encuentra en la región US-EAST-1, en Virginia del Norte, uno de los centros de datos más utilizados del planeta. La empresa explicó que un fallo en la resolución DNS del sistema DynamoDB fue el detonante de la interrupción, lo que afectó a la conexión entre servidores y bloqueó el acceso de millones de usuarios.
El impacto fue inmediato: la plataforma de diseño Canva quedó completamente inaccesible durante varias horas, mientras que la inteligencia artificial Perplexity suspendió temporalmente su servicio. “Estamos fuera de línea por una falla en AWS. Trabajamos para restablecer el acceso lo antes posible”, confirmó en X su director ejecutivo, Aravind Srinivas.
Otros servicios de entretenimiento y comunicación también sufrieron interrupciones. Juegos en línea como Fortnite y Roblox, así como aplicaciones de mensajería como Signal y Snapchat, reportaron fallos generalizados. Incluso los propios productos de Amazon, como Alexa y Prime Video, experimentaron cortes intermitentes.
El portal Downdetector, que monitorea las caídas en línea, registró más de 50.000 reportes en pocas horas. En países como Italia y España, los usuarios denunciaron además problemas para acceder a plataformas bancarias y páginas institucionales, reflejando la magnitud del apagón.
Aunque Amazon aseguró haber identificado la causa raíz del problema, la compañía no proporcionó un plazo concreto para el restablecimiento completo. “Nuestros ingenieros están aplicando rutas alternativas para acelerar la recuperación del servicio”, explicó la empresa en su último comunicado.
El incidente ha vuelto a poner sobre la mesa la enorme dependencia global de la infraestructura en la nube de unos pocos gigantes tecnológicos. Con AWS gestionando una parte fundamental del tráfico digital mundial, cualquier interrupción en su red provoca un efecto dominó que afecta desde servicios de inteligencia artificial hasta operaciones comerciales críticas.