Investigaciones recientes en el Norte Semiárido de Chile han arrojado luz definitiva sobre la historia de la domesticación de camélidos en la región. Un estudio multidisciplinario confirma la presencia de llamas (Lama glama) mucho antes de la expansión incaica.
El trabajo, publicado en la revista PLOS One, se centra en el análisis exhaustivo de 57 restos de camélidos. Estos fueron recuperados de contextos funerarios en el sitio El Olivar, asociado a la Cultura Diaguita y datado entre 1090 y 1440 d.C.
Un equipo científico internacional aplicó una batería de análisis a estos restos. Utilizaron osteometría, genética, estudios isotópicos de dieta, análisis de patologías y de cálculos dentales para obtener una visión integral.

Los resultados osteométricos clasificaron a los camélidos de El Olivar dentro del "grupo grande", que incluye tanto a llamas como a guanacos silvestres. El análisis genético, sin embargo, precisó aún más esta identificación.
Genéticamente, los especímenes de El Olivar mostraron un parentesco más cercano con la llama moderna y con la subespecie silvestre Lama guanicoe cacsilensis. Esta última no habita actualmente la zona, lo que sugiere un posible traslado de animales ya domesticados o en proceso de domesticación desde otras regiones.
Los estudios isotópicos de los huesos revelaron una dieta mixta. Los animales consumían plantas C₃ y C₄, un patrón dietético similar al observado en otros camélidos domésticos de los Andes centro-sur. Un individuo incluso mostró indicios de haber consumido plantas de cultivos posiblemente fertilizados.
La evidencia más directa de manejo humano provino del análisis de los cálculos dentales de dos camélidos que, además, presentaban polidactilia (dedos extra). En el sarro de sus dientes se encontraron microrrestos de almidón de zapallo (Cucurbita spp.) y maíz (Zea mays).
Crucialmente, estos granos de almidón mostraban signos de haber sido procesados por humanos (cocción o molienda) antes de ser ingeridos por los animales. Esto indica una alimentación controlada y el suministro de comida preparada.
La presencia de polidactilia en estos ejemplares adultos también sugiere un cuidado especial por parte de los humanos, ya que esta condición puede dificultar la supervivencia en estado salvaje.
Todas estas líneas de evidencia, consideradas en conjunto, proporcionan la primera prueba científica sólida de la existencia de llamas domesticadas en el Norte Semiárido de Chile antes de la consolidación del dominio inca.
Este hallazgo es significativo para comprender mejor las prácticas económicas y culturales de las comunidades Diaguita. Sugiere que el uso de llamas pudo estar orientado a la producción de fibra, carne y abono, complementando otras actividades de subsistencia.
Si bien la fecha exacta de la introducción o domesticación local de las llamas en esta región aún requiere más investigación para periodos anteriores, este estudio establece un hito importante. Confirma su presencia e integración en las sociedades preincaicas del área.
Fuente: Basado en información publicada en la revista científica PLOS One