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Qué pasa en el Estrecho de Ormuz y por qué está disparando el petróleo y el gas en todo el mundo

El cierre del Estrecho de Ormuz tras la escalada entre Irán, Estados Unidos e Israel ha desencadenado una crisis energética inmediata que ya impacta en precios, rutas y equilibrio geopolítico global.

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Mapa del estrecho de Ormuz

La crisis se concentra en el Golfo Pérsico, en un punto estrecho entre Irán y Omán por donde circula una parte esencial del petróleo mundial. Lo que ocurre allí no es un conflicto local: afecta directamente al flujo energético que sostiene economías en Asia, Europa y otras regiones.

El problema no se limita a interrupciones puntuales del tráfico marítimo. La situación ha evolucionado hacia un control activo del paso, con implicaciones económicas, militares y políticas que van más allá del transporte de petróleo y gas.

El cierre del Estrecho de Ormuz y el control directo de Irán

El detonante fue una escalada militar a finales de febrero de 2026, tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. La respuesta iraní incluyó ofensivas con misiles y drones y, pocos días después, la declaración oficial del cierre del Estrecho de Ormuz por parte de la Guardia Revolucionaria.

Ese paso marítimo, de apenas 34 kilómetros en su punto más estrecho, canaliza unos 20 millones de barriles diarios de petróleo, cerca del 20% del comercio marítimo global. Su bloqueo no es simbólico: afecta a las principales exportaciones energéticas de países como Arabia Saudí, Irak, Emiratos Árabes Unidos o Qatar.

Los ataques a buques comerciales han convertido el tránsito en una zona de riesgo real. Hay incidentes confirmados con embarcaciones dañadas, víctimas entre marineros y miles de trabajadores atrapados en la región, además de cruceros con pasajeros sin posibilidad de salida segura.

A partir de mediados de marzo, el bloqueo dejó de ser total para transformarse en un sistema de control. Irán redirige los barcos a un canal alternativo bajo supervisión de la Guardia Revolucionaria, donde solo pueden pasar aquellos autorizados tras enviar documentación detallada. Ese mecanismo funciona en la práctica como un peaje: algunos barcos han pagado millones de dólares para cruzar, y varios pagos se han realizado en yuanes. Irán no solo interrumpe el flujo: lo regula, lo filtra y lo monetiza, incorporándolo como herramienta de negociación internacional.

El impacto inmediato: petróleo, gas y precios disparados

El mercado reaccionó con rapidez. El precio del Brent superó los 100 dólares por barril pocos días después del inicio del conflicto y llegó a alcanzar los 126 dólares, niveles no vistos en años. A finales de marzo, se mantiene por encima de los 115 dólares.

El movimiento es relevante no solo por el nivel, sino por la velocidad. El Brent subió más de un 30% en un mes, mientras que el crudo Dubai, más ligado a entregas físicas en Oriente Medio, se disparó un 76%. Esa diferencia refleja que el problema no es financiero, sino de suministro real.

El gas natural ha seguido una trayectoria similar. En Europa, los precios han aumentado cerca de un 60%, impulsados por la dependencia del gas licuado que atraviesa el estrecho y por unos niveles de almacenamiento ya bajos tras el invierno.

El impacto se ha trasladado al consumo diario. En varios países europeos, los precios de gasolina y diésel han superado los 2 euros por litro, mientras los gobiernos han activado medidas fiscales y ayudas para contener el efecto en hogares y sectores productivos.

En Asia, la presión es aún mayor. Países como India y Japón dependen de ese corredor para gran parte de sus importaciones energéticas. La interrupción parcial del suministro y los ataques a infraestructuras, como el complejo de GNL de Qatar, han impulsado los precios del gas en la región más de un 140%.

Un conflicto que reconfigura la energía global y el poder económico

Las respuestas internacionales muestran los límites del sistema actual. La Agencia Internacional de la Energía anunció la mayor liberación de reservas estratégicas de la historia, con 400 millones de barriles. A escala global, esa cantidad cubre apenas unos días de consumo.

Las alternativas logísticas tampoco compensan el bloqueo. Oleoductos y rutas que evitan el estrecho tienen capacidad limitada y, en algunos casos, también han sido objeto de ataques, lo que reduce su fiabilidad en un escenario prolongado.

En paralelo, se están reconfigurando las relaciones energéticas. China ha seguido recibiendo petróleo iraní y algunos pagos por el paso del estrecho se han realizado en yuanes, lo que introduce un componente monetario en un conflicto que ya no es solo militar o energético.

Las negociaciones abiertas incluyen exigencias de Irán para que se reconozca su soberanía sobre el estrecho, lo que elevaría este control a un marco legal internacional. Esa posición no es un hecho consumado, pero marca el eje de las discusiones en curso.

Las proyecciones apuntan a un impacto económico más amplio si la situación se prolonga. Estimaciones como las de la Reserva Federal de Dallas indican que un cierre sostenido podría afectar al crecimiento global, lo que sitúa esta crisis como un punto de inflexión. Lo que emerge no es únicamente una interrupción del suministro, sino un cambio en cómo se controla, se paga y se distribuye la energía: el estrecho deja de ser un paso estratégico para convertirse en un instrumento directo de poder.

Preguntas frecuentes

¿Qué está pasando en el Estrecho de Ormuz?

El Estrecho de Ormuz está parcialmente bloqueado tras la escalada entre Irán, Estados Unidos e Israel. Irán ha pasado de impedir el tránsito a controlar el paso de barcos, estableciendo un sistema de autorización que afecta al comercio energético global.

¿Por qué afecta el Estrecho de Ormuz al precio del petróleo y el gas?

Por este estrecho circula cerca del 20% del petróleo mundial y una parte clave del gas licuado. Cualquier interrupción o control del paso reduce el suministro disponible y provoca subidas inmediatas en los precios energéticos.

¿Puede esta crisis provocar un impacto global mayor?

Sí. Si el bloqueo se prolonga, puede afectar al crecimiento económico global, alterar rutas energéticas y cambiar el equilibrio del mercado, especialmente en Europa y Asia, que dependen de este corredor.

Fuentes

1
Wikipedia

en.wikipedia.org/wiki/2026_Strait_of_Hormuz_crisis

2
CNBC

www.cnbc.com/2026/03/28/oil-gas-prices-iran-war-hormuz.html

3
Al Jazeera

www.aljazeera.com/news/2026/3/26/tehranstollbooth-how-iran-picks-who-to-let-through-strait-of-hormuz

4
Reserva Federal de Dallas

www.dallasfed.org/research/economics/2026/0320

5
Euronews

www.euronews.com/2026/03/22/europes-response-to-the-relentless-surge-in-energy-and-fuel-costs-from-the-war-in-iran

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