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Científicos logran conexiones inalámbricas 10 veces más precisas para las futuras redes 6G

Investigadores de la Universidad Rice han presentado una innovación que podría redefinir la forma en que los dispositivos inalámbricos se conectan. Su trabajo introduce un método que localiza la dirección de una señal con una precisión diez veces superior a la de los sistemas actuales, un salto crucial para el desarrollo de las futuras redes 6G, donde la velocidad y la estabilidad serán esenciales.

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Burak Bilgin, estudiante de doctorado en la Universidad Rice, durante su trabajo de investigación
Burak Bilgin, estudiante de doctorado en la Universidad Rice y autor principal de un estudio publicado en Nature Communications Engineering. Créditos: Jeff Fitlow/Universidad Rice.

El estudio, publicado en la revista Nature Communications Engineering, fue liderado por el investigador Burak Bilgin, quien describió la técnica como una forma de “aleatoriedad diseñada”. El equipo logró generar patrones controlados de ondas de radio que permiten a los dispositivos detectar la procedencia exacta de una señal en menos de una milmillonésima de segundo.

Las futuras redes 6G operarán en frecuencias más altas que las actuales, capaces de mover grandes volúmenes de datos, pero con una limitación importante: las señales se debilitan con rapidez y no atraviesan bien las paredes. Por eso, transmisores y receptores tendrán que alinearse de forma precisa para mantener una conexión estable y continua.

Para enfrentar este reto, los científicos utilizaron una metasuperficie, una delgada capa electrónica que dispersa las ondas de radio en múltiples direcciones, creando un patrón único para cada ángulo. Este patrón funciona como una huella digital electromagnética que los receptores pueden identificar casi de inmediato.

Metasuperficie electrónica utilizada por los investigadores para modificar frentes de onda
Metasuperficie electrónica empleada para aleatorizar frentes de onda mediante control de voltaje y propiedades ópticas. Créditos: Jeff Fitlow/Universidad Rice.

Bilgin comparó el proceso con el funcionamiento de un faro que emite luces de diferentes colores. Cada color representa una dirección específica, y los receptores pueden calcular su posición observando los tonos y brillos recibidos. Esa “aleatoriedad programada” permite distinguir señales incluso en entornos con interferencias o ruido.

Los resultados mostraron que esta técnica ofrece una precisión angular de una décima de grado, diez veces superior a la de los métodos convencionales. Esto significa que los dispositivos podrán conectarse entre sí con una latencia prácticamente nula, eliminando los retrasos en la búsqueda de señal que aún afectan a los sistemas actuales.

El equipo de investigación señala que esta tecnología podría aplicarse más allá de las redes móviles. Sistemas de detección, vehículos autónomos y equipos médicos inalámbricos podrían beneficiarse de conexiones más rápidas, precisas y resistentes a las interrupciones del entorno.

El profesor Edward Knightly, coautor del estudio, destacó que la aleatoriedad, cuando se diseña correctamente, puede convertirse en una aliada. “La física de las señales define los límites de las redes, pero este trabajo demuestra que también puede abrir nuevas posibilidades si la entendemos como una herramienta”, señaló.

Cables planos conectados a la metasuperficie para controlar voltaje y comportamiento óptico
Cables planos conectados a la metasuperficie aplican diferentes voltajes, modulando su respuesta espacial y temporal. Créditos: Jeff Fitlow/Universidad Rice.

Los experimentos fueron posibles gracias a la colaboración con los laboratorios nacionales de Los Alamos y Sandia, donde se fabricaron las metasuperficies necesarias. Además, participaron investigadores de la Universidad de Brown en el modelado teórico y electromagnético.

El estudio, apoyado por Cisco, Intel y la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos, representa un paso clave hacia una nueva generación de comunicaciones que combinará precisión extrema, menor consumo energético y una velocidad de conexión sin precedentes.

Fuente: Universidad Rice

Preguntas frecuentes

¿Qué logró el equipo de la Universidad Rice con su nueva tecnología inalámbrica?

Desarrolló un método que localiza señales con una precisión diez veces mayor que los sistemas actuales.

¿Por qué esta innovación es clave para las redes 6G?

Porque permitirá conexiones más rápidas y estables, esenciales en frecuencias altas donde las señales se debilitan fácilmente.

¿Cómo funciona la técnica de “aleatoriedad diseñada”?

Usa una metasuperficie que dispersa ondas creando patrones únicos, lo que permite identificar la dirección exacta de una señal.

¿Qué otras aplicaciones podría tener esta tecnología?

En vehículos autónomos, sensores médicos y sistemas de detección que requieran conexiones ultrarrápidas y precisas.

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