La Universidad Simon Fraser (SFU), en Columbia Británica, inauguró Fir, la supercomputadora académica más potente de Canadá. Con una inversión que supera los 80 millones de dólares, Fir sustituye a Cedar y ocupa el puesto 78 en la lista TOP500 mundial, siendo el único sistema canadiense entre los cien primeros.
La instalación de Fir devuelve al campus de Burnaby un lugar de referencia en la supercomputación. El sistema refuerza la infraestructura digital del país y se convierte en un recurso clave para miles de investigadores que dependen de cálculos de alta complejidad.
El proyecto fue posible gracias a una financiación combinada, más de 40 millones aportados por la Alianza de Investigación Digital de Canadá, casi 25 millones de la provincia de Columbia Británica y más de 15 millones en contribuciones de socios académicos e industriales. La inversión refleja la creciente demanda de capacidades de cómputo avanzadas en todos los campos del conocimiento.
Fir se ubica en el Centro de Supercomputación Cedar y ya está disponible para más de 17 000 usuarios en todo el país, el 70 % de ellos fuera de Columbia Británica. Con acceso nacional, permite a científicos e innovadores resolver problemas a una velocidad y escala sin precedentes, desde simulaciones climáticas hasta entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.
La supercomputadora está diseñada para tareas que requieren un uso intensivo de GPU y para ejecutar simulaciones a gran escala. Además, funciona con energía limpia, lo que reduce su impacto ambiental y fortalece la soberanía digital y energética de Canadá.
Entre los proyectos destacados que aprovechan Fir está el trabajo de Fiona Brinkman, profesora de biología molecular y bioquímica en SFU. Su investigación en bioinformática y genómica microbiana depende del poder de cálculo masivo para analizar datos de salud y enfermedades infecciosas en tiempo real, contribuyendo al diseño de herramientas para monitorear la salud pública.
Brinkman ha liderado iniciativas como el Portal Canadiense de Datos VirusSeq, la primera base nacional de secuencias microbianas, y CHILDdb, una colección pionera de datos sobre salud y medio ambiente. Su equipo ya utiliza Fir para ampliar estas investigaciones, procesando volúmenes de información que antes resultaban imposibles de manejar.
Las autoridades destacan que contar con una supercomputadora de esta magnitud no solo beneficia a la investigación académica, sino también a la innovación industrial y al ecosistema de startups tecnológicas de la región. Fir atrae talento, genera empleo y consolida a Columbia Británica como motor económico del país.
Con Fir, Canadá da un paso decisivo en su infraestructura científica. La máquina no solo acelera descubrimientos en ciencia y tecnología, sino que también simboliza el compromiso del país con la investigación de vanguardia y la seguridad de sus datos en la era de la inteligencia artificial.
Fuente: Simon Fraser University