Un importante yacimiento de litio fue identificado en el norte de Canadá gracias al uso combinado de mediciones geofísicas, sistemas satelitales en órbita baja e inteligencia artificial. El hallazgo se localiza en la región de Eeyou Istchee James Bay, en la provincia de Quebec, y refuerza el papel de Norteamérica en la cadena de suministro de un mineral clave para baterías y tecnologías de la transición energética.
La detección se logró en 2025 mediante un enfoque tecnológico desarrollado por la empresa canadiense Fleet Space Technologies, aplicado dentro del proyecto de exploración Cisco Lithium Project, liderado por Q2 Metals Corp. Tres perforaciones realizadas durante el año confirmaron la presencia de múltiples intervalos mineralizados con contenidos relevantes de óxido de litio.
La exploración minera está atravesando un cambio profundo impulsado por nuevas herramientas digitales que permiten reducir tiempos, costos y riesgos operativos. En este caso, la integración de datos obtenidos por sensores terrestres, satélites y modelos de inteligencia artificial permitió identificar zonas con alto potencial de litio y guiar con mayor precisión las perforaciones, minimizando la intervención innecesaria en el terreno.
El yacimiento descubierto forma parte del denominado James Bay Lithium Project y se extiende sobre una superficie aproximada de 410 kilómetros cuadrados. Según la información divulgada por Q2 Metals Corp., el área contiene entre 215 y 329 millones de toneladas de roca mineralizada, con una concentración media de óxido de litio situada entre el 1% y el 1,38%. Esto equivale a un volumen total estimado de entre 2,1 y 4,5 millones de toneladas de óxido de litio.
El litio identificado se encuentra en rocas pegmatíticas que contienen espodumena, un mineral silicatado de litio y aluminio. Estas formaciones se localizan generalmente a profundidades inferiores a los 500 metros, lo que convierte al proyecto en uno de los más relevantes de Norteamérica dentro del segmento de extracción de litio a partir de rocas cristalinas. Por su tamaño y características, el yacimiento es considerado un posible nodo estratégico en la futura cadena de producción regional de litio.
Los resultados de las perforaciones reforzaron esa evaluación. Uno de los pozos interceptó diecisiete intervalos mineralizados, incluyendo un tramo de más de 66 metros con un contenido de óxido de litio del 1,55%. Otro atravesó doce intervalos distintos, mientras que un tercer pozo alcanzó un intervalo de más de 270 metros con una concentración cercana al 1,6%, según datos comunicados por la empresa responsable del proyecto.
La identificación del yacimiento fue posible gracias a la tecnología ExoSphere, desarrollada por Fleet Space Technologies. Este sistema combina sensores instalados en superficie con una constelación de pequeños satélites en órbita terrestre baja, capaces de recibir y transmitir datos geofísicos del subsuelo. Entre las mediciones utilizadas se incluyen el análisis del ruido sísmico natural, la respuesta del terreno a campos eléctricos naturales y estudios magnetotellúricos y gravimétricos.
Toda esta información es posteriormente integrada mediante algoritmos de inteligencia artificial que generan un modelo geológico tridimensional del subsuelo. Ese modelo permite estimar la distribución de las rocas y la probabilidad de presencia de mineralizaciones, ayudando a definir las zonas más prometedoras para nuevas perforaciones y la trayectoria óptima de los pozos.
El uso de estas tecnologías no solo mejora la eficacia de la exploración, sino que también reduce el impacto ambiental en comparación con los métodos tradicionales. Con este hallazgo, Canadá refuerza su posición en el mapa global del litio, en un momento en el que la demanda de este mineral continúa creciendo por su papel central en baterías, movilidad eléctrica y almacenamiento de energía.
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