Los datos más recientes muestran un cambio significativo en el ecosistema digital. Según un análisis de Chartbeat compartido por Axios, el tráfico de referencia desde Google hacia los editores ha caído de forma notable en el último año, afectando con especial intensidad a los medios más pequeños.
La caída no ha sido uniforme. Los sitios con menor volumen de audiencia han sufrido un descenso del 60%, mientras que los medios medianos han perdido cerca de la mitad de su tráfico. En cambio, los grandes editores han experimentado una reducción más contenida, del 22%, lo que apunta a una creciente desigualdad en la distribución de la visibilidad digital.
El retroceso no se limita al buscador tradicional. Google Discover, que durante años funcionó como una vía clave de distribución de contenido, también ha registrado una caída del 15%. En conjunto, el tráfico procedente de la búsqueda ha disminuido un 34%, lo que confirma una tendencia más amplia que afecta a múltiples canales dentro del propio ecosistema de Google.
Una de las hipótesis más extendidas es que la inteligencia artificial podría estar absorbiendo parte de ese tráfico. Sin embargo, los datos disponibles no respaldan esa idea. Los chatbots representan menos del 1% de las visitas a páginas de editores, una cifra demasiado baja como para compensar la pérdida en los canales tradicionales.
Aun así, el crecimiento de estas plataformas es visible. Las visitas procedentes de ChatGPT aumentaron más de un 200% durante 2025, aunque partiendo de niveles muy bajos. Este crecimiento indica una tendencia emergente, pero todavía insuficiente para alterar el equilibrio general del tráfico web.
El comportamiento de los usuarios que llegan desde herramientas de IA también es distinto. En el caso de los medios, estos visitantes suelen interactuar menos con el contenido, lo que sugiere que acceden principalmente para verificar información generada por sistemas automáticos, más que para explorar o consumir contenido en profundidad.
El impacto es especialmente evidente en el sector tecnológico. Algunos medios especializados han registrado caídas de tráfico de hasta el 85% o incluso superiores. En casos extremos, como el de Digital Trends, el descenso alcanzó el 97%, lo que ha tenido consecuencias directas en su estructura editorial.
Frente a estos datos, Google mantiene una posición diferente. La compañía sostiene que el volumen total de clics orgánicos se ha mantenido estable y que la calidad de esos clics ha mejorado, argumentando que los usuarios pasan más tiempo en los sitios que visitan. Esta interpretación contrasta con los resultados observados por las métricas externas.
Al mismo tiempo, otras fuentes de tráfico empiezan a ganar peso. El correo electrónico, las aplicaciones y la mensajería se consolidan como canales alternativos, mientras el tráfico global en la web registra una caída del 6% entre 2024 y 2025.
Estos datos reflejan un cambio real en cómo circula la información en internet. La búsqueda de Google pierde peso y la IA todavía no genera tráfico suficiente, lo que obliga a los medios a moverse en un entorno más fragmentado y menos predecible.