Un tribunal federal de California ha dictaminado que Elon Musk deberá enfrentar en juicio las acusaciones de OpenAI, que lo señalan por una supuesta campaña de acoso sostenida contra la compañía. La jueza Yvonne Gonzalez Rogers concluyó que la demanda presentada por la empresa de inteligencia artificial es lo suficientemente sólida como para avanzar en el proceso.
OpenAI sostiene que Musk, a través de declaraciones públicas, publicaciones en redes sociales, maniobras legales y una supuesta oferta simulada para adquirir activos de la compañía, habría intentado dañar su reputación y operaciones. La disputa se enmarca en un conflicto más amplio sobre el rumbo y modelo de negocio que la empresa adoptó tras su fundación.
En 2024, Musk presentó una demanda contra OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman, acusándolos de abandonar la misión original de desarrollar inteligencia artificial para beneficio de la humanidad, priorizando en cambio objetivos comerciales. La compañía respondió en abril con una contrademanda que incluye cargos de prácticas comerciales fraudulentas bajo la ley de California.
Los abogados de Musk habían solicitado que las acusaciones de OpenAI fueran desestimadas o, al menos, pospuestas hasta una fase posterior del caso. No obstante, la jueza rechazó ambas peticiones, permitiendo que el litigio continúe sin demoras.
Según documentos judiciales, OpenAI considera que Musk ha utilizado su influencia mediática para socavar la confianza del público en la empresa y en sus productos, entre ellos ChatGPT, que desde su lanzamiento en 2022 ha alcanzado una relevancia global sin precedentes.
El juicio con jurado está programado para la primavera de 2026, lo que deja un amplio margen para que ambas partes presenten más pruebas y testimonios. Mientras tanto, el caso se perfila como uno de los más seguidos en la intersección entre tecnología, negocios y derecho.
Analistas señalan que este enfrentamiento legal podría sentar un precedente en disputas entre fundadores y empresas tecnológicas que cambian de estructura o estrategia tras sus primeros años. Además, pondrá a prueba la capacidad de Musk para defenderse en un terreno en el que la reputación corporativa juega un papel decisivo.
Ni Musk ni OpenAI han emitido comentarios públicos tras la decisión judicial, pero se espera que las próximas audiencias ofrezcan un panorama más claro sobre las pruebas y el alcance de las acusaciones.
Fuentes: Reuters