Una nueva investigación afirma que Google Chrome habría instalado de forma silenciosa un paquete de archivos de unos 4 GB asociado al modelo Gemini Nano. El archivo principal aparece con el nombre weights.bin dentro de la carpeta OptGuideOnDeviceModel, una ubicación poco clara para cualquier usuario que solo quiera saber por qué Chrome ocupa más espacio en su equipo.
El punto más delicado es que la descarga se habría producido sin una aceptación explícita del usuario. No aparece una advertencia visible ni una explicación clara de por qué ese archivo ocupa espacio en el ordenador. Y, si se elimina manualmente, Chrome puede volver a descargarlo automáticamente.
La investigación fue realizada por el experto en privacidad Alexander Hanff y publicada en su sitio That Privacy Guy. Según Hanff, esta práctica podría infringir varias normativas importantes, entre ellas la Directiva sobre privacidad electrónica, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), el principio de protección de datos desde el diseño y la Directiva CSRD sobre sostenibilidad empresarial.
La reconstrucción de la instalación
Para demostrarlo, Hanff realizó una verificación técnica en macOS. Usando los registros del sistema (.fseventsd), reconstruyó paso a paso cómo se produjo la instalación sin ninguna intervención humana.
Según el informe, creó un perfil nuevo de Apple Silicon el 23 de abril de 2026. Para el 29 de abril, ese perfil ya ocupaba 4 GB con la carpeta OptGuideOnDeviceModel. Los registros muestran lo siguiente:
- El 24 de abril a las 14:38 UTC, Chrome creó la carpeta OptGuideOnDeviceModel.
- Minutos después, varios procesos de descompresión generaron los archivos weights.bin, manifest.json, verified_contents.json y on_device_model_execution_config.pb.
- A las 14:53 UTC, los archivos se movieron a su ubicación final.
Todo el proceso duró 14 minutos y 28 segundos sin que el usuario realizara ninguna acción.
Las pruebas técnicas adicionales
La investigación de Alexander Hanff no se apoya solo en los registros del sistema de archivos. También señala datos internos de Chrome, como un bloque llamado optimization_guide.on_device dentro del archivo Local State, donde aparecen la versión del modelo, el resultado de validación y detalles del hardware del equipo, como su nivel de rendimiento y memoria de vídeo disponible.
Eso indica que Chrome evalúa recursos como CPU, GPU y memoria antes de decidir si descarga el modelo local de unos 4 GB. También aparecen banderas internas relacionadas con la descarga en segundo plano y los ajustes de IA, junto con registros de GoogleUpdater que apuntan a un componente previo de control. La suma de esas señales refuerza la idea de una instalación deliberada y poco visible para el usuario.
El problema de transparencia detrás del “Modo IA”
El usuario podría pensar que el botón de “Modo IA” significa que la inteligencia artificial funciona directamente en su dispositivo usando el modelo Gemini Nano instalado localmente. Pero esa lectura puede ser engañosa. La mayoría de las consultas seguirían enviándose a los servidores de Google para su procesamiento en la nube, mientras que el modelo local quedaría reservado para funciones secundarias menos visibles.
Otro factor importante es el coste de almacenamiento y de descarga de este modelo sin que el usuario obtenga un beneficio claro en privacidad o procesamiento local. Todo parece indicar que el sistema está diseñado más para preparar futuras funciones de Google que para ofrecer ventajas reales al usuario en este momento.
Por qué esto es preocupante
Más allá de las posibles infracciones legales, este caso plantea un problema aún más profundo. Instalar 4 GB sin informar al usuario —y sin que el modelo se esté usando realmente— sugiere que el despliegue podría estar orientado a preparar funciones futuras de IA dentro del navegador.
En un contexto donde la inteligencia artificial se integra cada vez más en productos cotidianos, la transparencia deja de ser un detalle técnico. Si un navegador descarga modelos pesados en segundo plano, el usuario debería saber qué se instala, para qué sirve y cómo puede rechazarlo.