Tecnología
Publicado:

iRobot se declara en bancarrota tras décadas como referente de la robótica doméstica

La histórica empresa creadora del Roomba inicia un proceso de reestructuración tras años de pérdidas y cambios en el mercado

4 min lectura
Robot aspirador iRobot limpiando el suelo de una sala de estar
Robot aspirador iRobot en funcionamiento mientras limpia el suelo de una sala de estar, con una niña y su mascota al fondo. Crédito: iRobot.

iRobot, la empresa estadounidense conocida por popularizar las aspiradoras robot Roomba, se declaró en bancarrota tras más de tres décadas como uno de los nombres más reconocibles de la robótica de consumo. La compañía, fundada en 1990, confirmó el inicio de un proceso de reestructuración que pone fin a una trayectoria marcada por la innovación, pero también por errores estratégicos y una creciente presión del mercado.

La empresa nació en Bedford, Massachusetts, de la mano del roboticista del MIT Rodney Brooks y sus antiguos alumnos Colin Angle y Helen Greiner. En sus inicios, iRobot representaba una visión ambiciosa: trasladar los avances de la robótica académica al ámbito doméstico. Durante años, esa apuesta la convirtió en un referente tecnológico mucho antes de que el concepto de “hogar inteligente” se popularizara.

El gran punto de inflexión llegó en 2002 con el lanzamiento del Roomba. El dispositivo no solo fue un éxito comercial, sino que logró algo poco habitual en tecnología: convertirse en un icono cultural. El nombre Roomba pasó a usarse como verbo, protagonizó memes y ayudó a normalizar la presencia de robots en los hogares. A lo largo de los años, iRobot llegó a vender más de 50 millones de unidades.

El éxito inicial atrajo inversiones relevantes. Antes de salir a bolsa en 2005, la empresa había recaudado unos 38 millones de dólares de fondos como The Carlyle Group. La oferta pública inicial permitió a iRobot consolidarse financieramente y, durante un tiempo, ampliar su ambición más allá de los productos de limpieza.

En 2015, la compañía incluso lanzó su propia división de capital riesgo, con el objetivo de invertir en startups de robótica en fases tempranas. El movimiento fue interpretado como una señal de madurez empresarial y de confianza en su posición dominante dentro del sector. Sin embargo, ese impulso no logró traducirse en una ventaja duradera frente a un mercado cada vez más competitivo.

El golpe más visible llegó en 2022, cuando Amazon anunció un acuerdo para adquirir iRobot por unos 1.700 millones de dólares. La operación parecía ofrecer una salida sólida para la empresa, integrándola en el ecosistema del gigante del comercio electrónico. En ese momento, la dirección defendió la compra como una oportunidad para reforzar su misión y garantizar su futuro.

No obstante, los reguladores europeos expresaron fuertes objeciones. Temían que Amazon pudiera limitar la competencia favoreciendo sus propios productos o servicios. Ante la posibilidad de un bloqueo, ambas compañías cancelaron el acuerdo en enero de 2024. Amazon pagó una indemnización millonaria, pero iRobot quedó profundamente debilitada.

Tras la ruptura del acuerdo, el entonces director ejecutivo Colin Angle dimitió y las acciones de la empresa se desplomaron. iRobot anunció el despido de aproximadamente el 31 % de su plantilla, una señal clara de que la situación financiera se había vuelto insostenible. A partir de ahí, el deterioro fue progresivo.

Las dificultades se venían acumulando desde al menos 2021. La empresa sufrió problemas en la cadena de suministro, un aumento de costes y una fuerte competencia de fabricantes chinos que inundaron el mercado con aspiradoras robot más baratas. Aunque Carlyle proporcionó un préstamo de emergencia en 2023, este solo retrasó lo inevitable.

Finalmente, Shenzhen PICEA Robotics, principal proveedor y acreedor de iRobot, asumirá el control de la empresa reorganizada. Según la compañía, el proceso de reestructuración permitirá continuar las operaciones sin interrupciones inmediatas en aplicaciones, servicios ni soporte a los productos existentes, al menos durante la fase supervisada por el tribunal.

iRobot ha asegurado que sus clientes no verán cambios a corto plazo y que las aspiradoras Roomba seguirán funcionando con normalidad. Sin embargo, el futuro a largo plazo permanece lleno de incógnitas. La bancarrota marca el cierre de una etapa clave en la robótica doméstica y deja abierta la pregunta de si la marca que definió una categoría podrá adaptarse a un mercado que ya no espera a los pioneros.

Preguntas frecuentes

Por qué iRobot terminó declarándose en bancarrota

La empresa acumuló pérdidas por años debido a competencia creciente, problemas de costos y el fracaso de su venta a Amazon.

Qué papel tuvo el Roomba en la historia de iRobot

Roomba fue su mayor éxito comercial y cultural y convirtió a la compañía en un referente de la robótica doméstica.

Cómo afectó la cancelación de la compra por parte de Amazon a iRobot

La ruptura debilitó gravemente sus finanzas, provocó despidos masivos y aceleró el deterioro de la empresa.

Qué ocurrirá con los productos y servicios de iRobot durante la reestructuración

La empresa afirma que seguirán operativos sin cambios inmediatos mientras avanza el proceso supervisado por el tribunal.

Compartir artículo

Continúa informándote