La inteligencia artificial generativa está transformando la forma en que se produce contenido en internet. Herramientas capaces de crear textos, imágenes o videos en segundos han permitido que millones de usuarios participen en espacios creativos que antes exigían más tiempo, habilidades o recursos. Esa democratización también está produciendo un efecto inesperado: una avalancha de material de calidad irregular que complica encontrar contenido realmente valioso.
Un estudio publicado en Journal of Marketing Research examina este fenómeno desde una perspectiva económica. El trabajo fue realizado por investigadores de la Universidad de Florida, la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong y la Universidad de Pittsburgh, quienes analizaron cómo el contenido generado por IA está cambiando el funcionamiento de los mercados creativos digitales.
Según el análisis, las herramientas de inteligencia artificial generativa reducen drásticamente las barreras de entrada. Personas sin experiencia previa pueden producir videos, textos o ilustraciones con relativa facilidad. Esto ha multiplicado la cantidad de material disponible en plataformas digitales como YouTube, Reddit o TikTok.
Sin embargo, esa expansión tiene consecuencias. Cuando grandes cantidades de contenido generado con IA son solo aceptables —pero no destacan por su calidad— se produce lo que los investigadores describen informalmente como “IA deficiente”. No se trata de contenido necesariamente incorrecto, sino de material repetitivo o poco elaborado que inunda los sistemas de recomendación.
Las plataformas digitales utilizan algoritmos para decidir qué contenido mostrar a los usuarios. Estos sistemas de recomendación dependen de grandes volúmenes de publicaciones y de señales de interacción para priorizar ciertos contenidos. Cuando el ecosistema se llena de piezas mediocres, esos sistemas pueden congestionarse y dificultar que el material realmente valioso llegue al público.
El modelo económico desarrollado en el estudio sugiere que este escenario perjudica a dos grupos al mismo tiempo. Los consumidores tienen más dificultades para encontrar contenido interesante y pueden terminar abandonando una plataforma por frustración. Los creadores profesionales, por su parte, pierden visibilidad porque su trabajo compite con enormes cantidades de contenido generado automáticamente.
Los investigadores también plantean que el problema podría cambiar si las herramientas de inteligencia artificial continúan mejorando. En un escenario donde la IA generativa alcanza niveles más avanzados, los consumidores podrían beneficiarse de contenido más elaborado y los profesionales podrían utilizar estas herramientas para potenciar su trabajo creativo.
En lugar de reemplazar a los creadores experimentados, la inteligencia artificial podría convertirse en una herramienta dentro de sus procesos de producción, aumentando su capacidad de experimentación o reduciendo el tiempo necesario para ciertas tareas.
El estudio también propone una medida práctica para las plataformas digitales: etiquetar claramente el contenido generado por inteligencia artificial. Esa transparencia permitiría a los usuarios distinguir entre contenido profesional y material generado automáticamente, lo que podría reducir la congestión en los sistemas de recomendación.
La expansión del contenido generado por IA muestra que la inteligencia artificial no solo está cambiando cómo se produce el material creativo. También está transformando la forma en que circula en internet y cómo compiten los creadores dentro de las plataformas digitales.