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Max Hodak presenta avances en implantes para devolver la visión tras dejar Neuralink

Un nuevo implante ocular desarrollado por Max Hodak promete devolver parte de la visión a personas con degeneración macular mediante un microchip bajo la retina y unas gafas que proyectan imágenes en tiempo real

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Ojo humano iluminado por un fino rayo azul, con un patrón luminoso sutil en la retina que representa un implante visual
Imagen ilustrativa. Créditos: Iceebook

Max Hodak, uno de los cofundadores de Neuralink, está empujando la neurotecnología hacia un camino distinto al de los implantes cerebrales tradicionales. Su nueva empresa, Science Corporation, ha logrado resultados que están llamando la atención del sector: un microchip capaz de devolver parte de la visión a personas que la han perdido por enfermedades graves como la degeneración macular.

El proyecto, llamado Prima, avanza lo suficiente como para situarse entre las tecnologías médicas más prometedoras de los próximos años. Y lo hace con un enfoque más simple de lo que podría pensarse: estimular las células de la retina que todavía funcionan, en lugar de intervenir directamente en el cerebro.

Un microchip bajo la retina que trabaja junto a unas gafas especiales

El implante Prima es un dispositivo diminuto que se coloca debajo de la retina. No necesita cables ni baterías internas; se alimenta de forma inalámbrica gracias a unas gafas de realidad aumentada diseñadas por el propio equipo de Science Corp.

Las gafas captan la imagen del entorno y la proyectan en forma de luz infrarroja sobre el chip. Ese estímulo genera señales que viajan hacia el cerebro, permitiendo que el usuario pueda distinguir formas, objetos o incluso letras. Los primeros ensayos clínicos muestran que muchos pacientes, antes completamente dependientes de terceros, han recuperado una autonomía que creían perdida.

Para Hodak, esta tecnología es más accesible y menos invasiva que otras propuestas que buscan conectar directamente electrodos al cerebro. Su objetivo es claro: crear un sistema útil, seguro y escalable que pueda beneficiar a millones de personas en el corto plazo.

Una alternativa que se diferencia del enfoque de Neuralink

A diferencia de los implantes de Neuralink, que requieren cirugías más complejas e interfieren directamente con el tejido cerebral, Prima evita esos riesgos al trabajar a nivel ocular. El chip se inserta debajo de la retina y la energía se transmite desde las gafas, lo que simplifica el proceso y reduce costos.

Esto abre la puerta a un público mucho más amplio, no solo a quienes buscan aumentar capacidades humanas, sino a personas que simplemente necesitan recuperar funciones básicas para su vida diaria. Hodak insiste en que la neurotecnología no debería centrarse solo en avances futuristas, sino en soluciones reales para problemas inmediatos.

Resultados prometedores y próximos pasos

Los ensayos realizados hasta ahora han mostrado una mejora significativa en la capacidad de leer y reconocer objetos. Algunos participantes lograron identificar letras proyectadas dos a la vez, un avance que hasta hace poco parecía fuera del alcance de la tecnología comercial.

Science Corporation busca ahora obtener aprobación regulatoria en Europa, mientras se prepara para iniciar pruebas más amplias en Estados Unidos. Si el proceso avanza sin contratiempos, la compañía espera lanzar el sistema al mercado en los próximos años.

Paralelamente, el equipo explora nuevas líneas de investigación, como terapias génicas que permitan a las células oculares responder directamente a la luz sin necesidad de electrodos. Aunque aún se encuentran en etapas iniciales, estas iniciativas podrían cambiar por completo la forma en que se trata la pérdida de visión.

Una visión más amplia del futuro de la neurotecnología

Para Hodak, restaurar la vista no es un punto final, sino el comienzo. Su objetivo a largo plazo incluye desarrollar interfaces biohíbridas capaces de interactuar con millones de neuronas sin dañar el tejido cerebral, algo que hoy limita a casi todos los proyectos del sector.

Cree que, si la tecnología avanza como espera, los dispositivos neuronales podrían volverse comunes a partir de la década de 2030 para tratar enfermedades graves, y casi omnipresentes hacia 2040. No habla de ciencia ficción, sino de un futuro donde recuperar sentidos, reparar daños o mejorar funciones será parte natural de la medicina.

Un avance que podría cambiar la vida de millones de personas

Aunque aún queda camino por recorrer, los avances de Hodak han devuelto esperanza a quienes viven con pérdida visual severa. Prima representa una combinación poco habitual: innovación profunda, uso práctico y una ruta clara hacia la adopción masiva.

Si Science Corporation cumple sus objetivos, el impacto podría ser enorme. Para muchos pacientes, recuperar la capacidad de leer o reconocer un rostro no sería solo un avance tecnológico: sería recuperar una parte esencial de su vida.

Preguntas frecuentes

Cómo funciona el implante Prima desarrollado por Max Hodak

Usa un microchip colocado bajo la retina que recibe proyecciones de luz infrarroja desde unas gafas especiales generando señales que el cerebro interpreta para distinguir formas y objetos

En qué se diferencia Prima del enfoque de Neuralink

Prima evita cirugías cerebrales complejas al trabajar a nivel ocular usando un chip retiniano inalámbrico lo que reduce riesgos costos y lo hace más accesible para pacientes con pérdida de visión

Qué resultados han mostrado los primeros ensayos clínicos

Pacientes con degeneración macular han logrado reconocer objetos y leer letras recuperando parte de su autonomía según los datos iniciales de Science Corporation

Cuáles son los próximos pasos del proyecto de Hodak

Buscar aprobación regulatoria iniciar pruebas más amplias explorar terapias génicas complementarias y avanzar hacia una versión comercial del sistema en los próximos años

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