Las autoridades de la República de Buriatia, en Rusia, han desmantelado una operación ilegal de minería de criptomonedas que sorprendió por su movilidad e ingenio. Dentro de un camión de carga pesada encontraron nada menos que 95 equipos de minería de Bitcoin y una estación de transformador móvil, todo alimentado de forma ilícita con electricidad destinada a un pueblo cercano.
El hallazgo, realizado por inspectores y la policía local, reveló cómo la instalación desviaba energía suficiente para abastecer a toda la comunidad de Pribaikalsky. Según los reportes, dos personas que manejaban el camión lograron escapar antes de que se realizara el operativo, mientras que las autoridades continúan investigando posibles conexiones con otros incidentes similares en la región.
En lo que va de 2025, este es el sexto caso de robo de electricidad asociado a la minería de criptomonedas en Buriatia. Las autoridades locales advierten que estas operaciones clandestinas ponen en riesgo la estabilidad de las redes eléctricas, generando caídas de tensión, sobrecargas e incluso apagones que afectan a residentes y comercios.
El gobierno ruso ha endurecido sus controles en las regiones más afectadas, prohibiendo la minería de Bitcoin y otras criptomonedas en varias ciudades durante los picos de consumo energético. Esta medida busca evitar mayores daños y aliviar la presión sobre la infraestructura eléctrica, especialmente en zonas rurales y vulnerables.
El uso de camiones equipados como centros móviles de minería muestra la sofisticación y el alcance de este tipo de delitos, que se adaptan para evadir la vigilancia y maximizar el beneficio a costa de recursos públicos. Las investigaciones siguen en curso para identificar a los responsables y prevenir futuros incidentes.