La llegada de robots humanoides inteligentes a los concesionarios de automóviles está cambiando radicalmente la experiencia de compra de vehículos. Modelos como Mornine, desarrollado por Chery Automobile, ya saludan a los clientes en las salas de exposición, explican detalles técnicos, resuelven dudas, acompañan en recorridos y hasta sirven café, marcando una nueva era en la relación entre marcas y consumidores.
Durante el Salón del Automóvil de Shanghái 2025, Chery presentó su robot humanoide Mornine en el centro de la experiencia del cliente. Este robot físico, diseñado para trabajar como “Consultor de Ventas Inteligente”, se comunica en varios idiomas, conoce al detalle las especificaciones de cada modelo y puede guiar visitas personalizadas por el concesionario, mostrando una personalidad digital amigable y resolviendo incluso las consultas más complejas.
La inteligencia artificial de Mornine se apoya en el reconocimiento de voz, gestos y señales ambientales, permitiendo una interacción fluida y personalizada con los visitantes. Además, su destreza mecánica le permite servir bebidas o entregar folletos, mientras sus algoritmos de IA gestionan consultas técnicas o comerciales en tiempo real. Chery planea distribuir 220 robots Mornine a concesionarios de todo el mundo en 2025, demostrando el potencial global de esta tecnología.
La apuesta por robots humanoides va más allá del sector automotriz. Chery visualiza a Mornine en centros comerciales, exposiciones, cines o incluso en centros de atención a personas mayores, como parte de una visión de IA que acompañe y asista a los humanos en tareas cotidianas y comerciales, ampliando su utilidad mucho más allá de las ventas de vehículos.
Gracias a tecnologías avanzadas de aprendizaje profundo, estos robots pueden comprender el lenguaje natural, imitar emociones humanas y adaptarse al comportamiento de cada visitante. Su diseño busca conectar especialmente con clientes jóvenes y digitales, mostrando a las marcas como líderes en innovación y atención al cliente.
En el fondo, fabricantes como Chery creen que los robots humanoides pronto serán tan indispensables como los propios automóviles. La capacidad de traducir idiomas en tiempo real, guiar recorridos, atender consultas técnicas y crear un vínculo inmediato con el público está revolucionando la experiencia minorista. Para las marcas, también significa operar con mayor eficiencia y diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo.
El futuro de la compra de coches apunta a la colaboración entre humanos y robots. Imagina cerrar un trato con un apretón de manos… o un choque de puños con un robot. Aunque para algunos estos asistentes inteligentes puedan parecer extraños, su potencial para transformar el comercio y la vida cotidiana es indiscutible. El caso de Mornine anticipa una tendencia global: la integración de IA avanzada y robótica en la atención al cliente.
Con este salto, el comercio automotriz y el retail en general se preparan para una era donde la tecnología, la personalización y la empatía artificial redefinirán la relación entre las marcas y sus consumidores. La revolución ya está en marcha y, según los expertos, solo es el principio.
Referencias: AiMOGA OMODA Robot