La decisión de prohibir TikTok, propiedad de la empresa china ByteDance, fue aprobada por el Congreso tras alarmas sobre la posible recopilación de datos sensibles de ciudadanos estadounidenses y riesgos para la seguridad nacional. Sin embargo, la medida ha generado controversia, dado el uso masivo de la aplicación y su importancia como plataforma para creadores de contenido.
Según informó NBC, los funcionarios de la administración Biden están explorando cómo implementar la prohibición de forma gradual, evitando que TikTok desaparezca de inmediato. Estas medidas, de concretarse, transferirían la responsabilidad de gestionar el futuro de TikTok al presidente electo Donald Trump, quien asumirá el cargo el lunes.
La situación se complica por el informe de que funcionarios chinos y ByteDance estarían considerando opciones para evitar la prohibición, incluyendo la venta de las operaciones estadounidenses de TikTok al empresario Elon Musk. Esta posible venta podría generar nuevas dinámicas en el mercado de redes sociales.
Plataformas como YouTube de Google e Instagram de Meta podrían beneficiarse de una eventual salida de TikTok, dado el éxito de sus propias herramientas de videos cortos diseñadas para competir con el formato popularizado por la aplicación china.