OpenAI permitirá contenido para adultos en ChatGPT a partir de diciembre, pero solo para usuarios que verifiquen su edad, según anunció el director ejecutivo Sam Altman. El cambio marca un nuevo paso en la evolución de la plataforma, que durante años mantuvo límites estrictos en torno a temas sensibles o sexuales.
Altman explicó que la decisión forma parte del principio de “tratar a los usuarios adultos como adultos”. En una publicación en la red social X, indicó que, una vez completado el sistema de verificación de edad, ChatGPT ofrecerá la opción de acceder a contenido erótico y otras temáticas reservadas a mayores de edad.
El CEO reconoció que en los últimos meses el chatbot había sido “bastante restrictivo”, en especial con usuarios que trataban temas relacionados con salud mental o sexualidad, para evitar riesgos y garantizar seguridad. Esa cautela, dijo, “lo hizo menos útil o agradable para muchos usuarios que no presentaban esos problemas”.
Según Altman, OpenAI considera que ya ha mitigado los principales riesgos gracias a nuevas herramientas de control y detección. Por ello, la compañía relajará parte de las restricciones de forma progresiva, manteniendo filtros de seguridad para menores y usuarios vulnerables.
Además de esta actualización, OpenAI lanzará en las próximas semanas una versión de ChatGPT que permitirá personalizar el tono y la personalidad del asistente. Los usuarios podrán elegir si prefieren respuestas más naturales, con humor, más formales o incluso con estilo conversacional similar al humano.
“Si quieres que ChatGPT responda como un amigo, use emojis o tenga un tono más emocional, podrá hacerlo, pero solo si el usuario lo desea”, explicó Altman, aclarando que el objetivo no es aumentar el uso, sino dar más control a las personas sobre su experiencia con el modelo.
El anuncio coincide con medidas similares de otras empresas tecnológicas. Meta presentó esta semana nuevos filtros para limitar lo que los menores pueden ver en Instagram y en sus herramientas de inteligencia artificial, siguiendo un modelo inspirado en las clasificaciones cinematográficas PG-13. Las grandes plataformas parecen avanzar hacia un mismo punto: más libertad para los adultos, más protección para los menores.