Artemis II no es una misión más dentro del calendario espacial. Será el primer vuelo tripulado del sistema formado por el cohete SLS y la nave Orion, cuyo lanzamiento está previsto para el 1 de abril. Este vuelo busca recuperar la capacidad de enviar humanos más allá de la órbita terrestre tras décadas sin hacerlo.
El objetivo no es aterrizar en la Luna, sino comprobar que todos los sistemas funcionan en conjunto en condiciones reales. El resultado de esta misión marcará el ritmo de todo el programa y su capacidad para avanzar hacia el alunizaje.
El recorrido completo de Artemis II, día a día
Lanzamiento: salida y entrada en órbita terrestre
El despegue desde el Centro Espacial Kennedy inicia una secuencia crítica en la que la cápsula Orion se separa del cohete y entra en una órbita elíptica alrededor de la Tierra, una fase necesaria para preparar la salida hacia el espacio profundo.
Días 1-2: comprobaciones antes de abandonar la Tierra
Durante los primeros días, la tripulación verifica sistemas clave como soporte vital, navegación y comunicaciones. Esta fase es esencial porque permite detectar fallos antes de alejarse definitivamente del entorno terrestre, donde cualquier corrección es mucho más compleja.
Días 3-4: inyección translunar y viaje hacia la Luna
Tras completar las comprobaciones, Orion ejecuta la inyección translunar, la maniobra que la saca de la órbita terrestre y la coloca en trayectoria hacia la Luna. A partir de este punto, la misión entra en una fase donde la nave debe operar con mayor autonomía.
Durante los días siguientes, la tripulación continúa supervisando los sistemas mientras la nave se adentra en el espacio profundo, alcanzando distancias mayores que en cualquier misión tripulada reciente y evaluando su comportamiento en condiciones más exigentes.
Sobrevuelo lunar y punto más lejano
Orion pasará por detrás de la Luna siguiendo una trayectoria de retorno libre, diseñada para garantizar el regreso sin necesidad de maniobras adicionales. En este punto, la nave alcanzará su máxima distancia respecto a la Tierra.
Días 5-8: regreso y pruebas en espacio profundo
El viaje de vuelta prolonga las pruebas en condiciones reales. Se analizan sistemas energéticos, control térmico y operaciones de la tripulación en un entorno donde la nave debe sostenerse sin apoyo inmediato desde la Tierra.
Regreso a la Tierra y reentrada atmosférica
El final de la misión concentra uno de los momentos más críticos. Orion reentra en la atmósfera a alta velocidad, poniendo a prueba su escudo térmico antes de amerizar en el océano Pacífico, donde será recuperada junto a la tripulación.