La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) ha confirmado detecciones puntuales de mosquitos invasores en el país, un aviso temprano de los riesgos que el cambio climático y el comercio internacional plantean para la salud pública. Según la UKHSA, los hallazgos no implican que estas especies estén establecidas, pero sí refuerzan la necesidad de vigilancia continua.
En septiembre de 2023 se localizaron huevos de Aedes aegypti en una instalación de carga próxima al aeropuerto de Londres Heathrow y, en agosto de 2024, se detectó Aedes albopictus —el “mosquito tigre”— en una estación de servicio de autopista en Kent. Ambos registros proceden de el programa de ovitrampas que la UKHSA opera con socios entre 2020 y 2025 en puertos, aeropuertos y nodos de transporte.
Ae. aegypti y Ae. albopictus son vectores de arbovirosis como dengue, chikunguña y zika. Históricamente restringidos a regiones tropicales y subtropicales, han ampliado su rango, Ae. albopictus ya se ha asentado en partes del sur y centro de Europa, demostrando su capacidad para sobrevivir en climas templados.
El estudio publicado en PLOS Global Public Health describe cómo el aumento de temperaturas y los inviernos más suaves pueden favorecer incursiones hacia el norte. Para el Reino Unido, esto se traduce en un riesgo potencial de establecimiento si se relajan las medidas de detección y control.
La UKHSA subraya que, por ahora, “no hay evidencia de establecimiento amplio” de estas especies en el país. Aun así, advierte que sin acción oportuna el riesgo de asentamiento aumenta, y que la vigilancia proactiva fortalece la resiliencia frente a enfermedades transmitidas por vectores.
Tras cada detección, se intensificaron de inmediato el muestreo local y las acciones de control, en coordinación con autoridades locales, propietarios de terrenos y universidades (identificación morfológica y molecular en colaboración con Edge Hill). La ausencia de nuevos ejemplares sugiere incursiones aisladas.
Para la ciudadanía, el riesgo actual se considera bajo, pero las autoridades recomiendan medidas preventivas básicas, evitar agua estancada en exteriores, revisar recipientes y mantener informados a viajeros que regresen de zonas con transmisión activa de dengue u otras arbovirosis.
La vigilancia seguirá concentrándose entre junio y octubre, con redes de ovitrampas en infraestructuras clave y ciencia ciudadana complementaria. La conclusión de los autores es clara, detección temprana, redes sólidas y respuesta rápida son esenciales para impedir que estas especies se establezcan en el Reino Unido.