Durante su participación en la conferencia Future Investment Initiative 2024 en Arabia Saudita, Elon Musk lanzó una advertencia que ha generado intenso debate: para el año 2040, el planeta experimentará una "invasión" de robots humanoides que superarán en número a la población humana. La afirmación subraya un cambio drástico en la relación entre tecnología y humanidad.
El fundador de Tesla y SpaceX aseguró que cada país tendrá múltiples inteligencias artificiales operando simultáneamente, junto con millones de robots capaces de ejecutar tareas complejas. “Habrá muchos más robots que personas”, afirmó Musk, enfatizando que este escenario será posible gracias al desarrollo acelerado de IA general y tecnologías robóticas.
Según Musk, la robótica sin límites conllevará un impacto económico colosal: “Si tienes robots humanoides sin un límite real en su número, y pueden operar con inteligencia avanzada, entonces no hay un límite real en la economía basada en ellos”. La visión de Musk combina fascinación tecnológica con un llamado de atención global.
Actualmente, el reloj de Población Mundial de EE.UU. estima que hay más de 8.200 millones de humanos. Sin embargo, con las tasas de natalidad en descenso y el envejecimiento poblacional, la proyección de Musk cobra mayor plausibilidad, particularmente si se considera el rápido ritmo de automatización en industrias clave.
Esta “invasión”, en palabras de Musk, no implica una amenaza en términos bélicos, sino una transformación radical de la sociedad y la economía. El empresario sugiere que los robots no serán simples herramientas, sino agentes autónomos que redefinirán los conceptos de trabajo, riqueza y productividad.
Para Musk, el mayor riesgo no es el número de robots, sino la falta de preparación ética y regulatoria frente a su integración masiva. Ha insistido en la necesidad de crear marcos legales y filosóficos sólidos que guíen esta transición, y evitar una distopía tecnológica fuera de control.
La predicción de Musk se suma a un creciente número de advertencias sobre los impactos de la inteligencia artificial en el futuro del empleo, la seguridad, y el equilibrio social. Con apenas 15 años por delante, el 2040 ya no parece un futuro lejano, sino un desafío inminente para gobiernos y sociedades.