Google ha comenzado a probar publicidad directamente dentro de las respuestas generadas por IA en su nuevo AI Mode. La detección de estos anuncios ha sido realizada por el consultor SEO Brodie Clark, quien compartió una captura donde se observan tarjetas etiquetadas como “Sponsored” al final de la conversación generativa.
En la parte superior de la interfaz siguen apareciendo resultados orgánicos: tarjetas informativas, enlaces tradicionales y un mapa. Sin embargo, al final de la interacción surgen dos tarjetas patrocinadas incrustadas dentro del propio flujo conversacional, un cambio significativo respecto a la búsqueda clásica.
Las pruebas han sido confirmadas por Google a 9to5Google, aunque la compañía señala que se trata de experimentos intermitentes sin planes inmediatos de lanzamiento general. Esto significa que algunos usuarios podrían empezar a ver anuncios, mientras que otros no, dependiendo del mercado y del momento.
Por ahora no está claro si estas pruebas se limitan a Estados Unidos o si afectan también a otros países donde AI Mode ya está activo, como España. El despliegue global del servicio ha sido progresivo desde comienzos del año, y la compañía continúa ajustando tanto su funcionamiento como su modelo comercial.
Google no es la única empresa que explora vías publicitarias dentro de productos de inteligencia artificial. OpenAI ha reconocido que los anuncios podrían llegar a los usuarios de ChatGPT en su versión gratuita, y Microsoft ya muestra publicidad integrada en Copilot en ciertos mercados. La tendencia apunta a que la IA generativa será también un espacio para la monetización.
Para Alphabet, matriz de Google, la estrategia tiene una lógica evidente. La mayor parte de sus ingresos procede de la publicidad digital y AI Mode supone una evolución del buscador tradicional. Integrar anuncios dentro de la conversación generativa sería una forma natural de trasladar su modelo de negocio a este nuevo entorno.
AI Mode utiliza modelos de inteligencia artificial para interpretar preguntas, mantener el contexto y generar respuestas conversacionales a partir de múltiples fuentes. Aunque busca ofrecer información más directa y útil, también puede cometer errores u omitir detalles, como ocurre con cualquier sistema generativo.
La aparición de publicidad dentro de esta interfaz plantea nuevas preguntas sobre transparencia, competencia y cómo se distinguirán los resultados pagados de los orgánicos en una experiencia que difumina los límites entre ambos.