La empresa estadounidense Helion ha anunciado haber alcanzado dos nuevos hitos técnicos con su prototipo Polaris en el ámbito de la fusión nuclear: la utilización de combustible de deuterio-tritio en una máquina financiada con capital privado y la obtención de temperaturas de plasma de 150 millones de grados Celsius. Según la compañía, se trata de la primera instalación privada que demuestra fusión medible con este tipo de combustible y que supera ese umbral térmico.
El uso de deuterio y tritio no es un detalle menor. Ambos son isótopos del hidrógeno y su combinación es una de las reacciones más estudiadas en la investigación en fusión porque, en comparación con otras alternativas, requiere condiciones más accesibles para iniciar la reacción. Al trabajar con deuterio-tritio, Helion busca probar que su sistema puede operar con distintos combustibles y avanzar en el control del proceso. La empresa también indicó que obtuvo la aprobación regulatoria para poseer y emplear tritio con fines experimentales, un requisito clave para este tipo de ensayos.
El otro hito comunicado es la temperatura alcanzada. En fusión, el plasma —un gas extremadamente caliente en el que los átomos se separan en partículas cargadas— debe llegar a niveles muy elevados para que los núcleos puedan fusionarse. Dentro del sector, los 100 millones de grados Celsius suelen considerarse una referencia para una máquina con relevancia comercial. Polaris, según Helion, ha superado esa marca y ha llegado a 150 millones de grados, por encima de los resultados que la propia empresa había informado con su prototipo anterior.
Estos avances forman parte de una estrategia basada en la construcción y prueba sucesiva de prototipos. Polaris es la séptima generación desarrollada por la compañía y comenzó a operar a finales de 2024. El objetivo declarado es reducir riesgos técnicos mediante iteraciones rápidas y avanzar hacia un sistema capaz de producir electricidad de forma continua y fiable. Aunque la campaña actual se centra en deuterio-tritio, Helion sostiene que su combustible previsto para operaciones comerciales será una combinación distinta, deuterio-helio-3, para la cual seguirá aumentando temperaturas y validando el funcionamiento.
En la carrera global por la fusión comercial, empresas privadas y grandes laboratorios públicos compiten por demostrar no solo que pueden generar reacciones de fusión, sino que pueden hacerlo de manera estable y con recuperación de energía útil. El uso de deuterio-tritio y el logro de altas temperaturas son pasos importantes, pero no suficientes por sí solos. Para que la fusión llegue a la red eléctrica será necesario demostrar producción neta de energía, continuidad operativa y viabilidad económica a escala industrial.
Helion ha iniciado además la construcción de su primera máquina con fines comerciales, según ha comunicado la empresa. Sin embargo, entre los resultados obtenidos en prototipos y la generación estable de electricidad aún quedan etapas técnicas decisivas por superar. Los datos de Polaris se suman a los avances recientes en el sector, pero el paso de experimento a infraestructura energética seguirá siendo la prueba definitiva para esta tecnología.