Las nutrias marinas que viven cerca de ciudades en la Columbia Británica transportan tres veces más contaminantes químicos que las que habitan en regiones costeras remotas. Así lo revela una investigación de la Universidad de Columbia Británica (UBC), que detectó la presencia de ocho sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en tejidos de nutrias marinas locales.
Conocidos como químicos eternos por su persistencia en el ambiente, los compuestos PFAS se utilizan en productos como envases, textiles y utensilios domésticos. Se degradan muy lentamente y se han vinculado con efectos negativos en la salud humana y animal.
El equipo analizó muestras de hígado y músculo de once nutrias marinas encontradas muertas en la costa del Pacífico canadiense. Ocho de las cuarenta sustancias químicas analizadas se hallaron en todas las nutrias, y siete de ellas solo en el hígado. Las concentraciones fueron notablemente más altas en ejemplares cercanos a zonas urbanas y rutas marítimas como Victoria y Tofino.
"Existe una clara relación entre la cercanía a las fuentes de contaminación —ya sea por escorrentía, vertederos o emisiones atmosféricas— y la cantidad de PFAS en los animales", explica Dana Price, autora principal e investigadora del Instituto de Océanos y Pesca de la UBC.
Aunque las concentraciones no representan un riesgo inmediato, el hallazgo proporciona una referencia crucial para el monitoreo futuro de la contaminación marina en la región. Los científicos señalan que el control de la fabricación y uso de PFAS será clave para evitar su propagación.
"Ahora que contamos con una base de referencia para los niveles de PFAS en nutrias marinas locales, podremos detectar cambios a lo largo del tiempo, ya sea por nuevas fuentes de contaminación o por el efecto positivo de la regulación", añade Price.
Los investigadores subrayan la necesidad de estudiar otros contaminantes y mantener un seguimiento constante de las especies costeras, consideradas indicadores clave de la salud del ecosistema marino.