Medio Ambiente
Publicado:

Qué provocó el gran deslizamiento en Sicilia y por qué el terreno sigue cediendo

Un gran deslizamiento de tierra en Sicilia obligó a evacuar a más de 1.500 personas en Niscemi y dejó casas al borde del colapso. La causa no es solo la tormenta: el terreno arcilloso saturado sigue cediendo y mantiene activo el riesgo.

4 min lectura
Vista aérea del municipio de Niscemi con amplias cicatrices de erosión en la ladera
Vista aérea del municipio con amplias cicatrices de erosión y tramos de ladera colapsados tras el evento geológico. Créditos: Dipartimento della Protezione Civile Regione Sicilia.

Lo que ocurrió en Niscemi, una ciudad de unos 25.000 habitantes en el interior de Sicilia, no fue un simple derrumbe puntual tras una tormenta. En cuestión de horas, varias casas quedaron literalmente colgadas sobre un acantilado recién formado, carreteras fueron cerradas y más de 1.500 personas tuvieron que abandonar sus viviendas. Desde el aire, las imágenes muestran fachadas asomadas al vacío y calles cortadas de golpe, como si el terreno hubiera sido arrancado con una cuchilla. Pero el problema no terminó con la lluvia: el deslizamiento sigue activo y el suelo continúa moviéndose lentamente.

Las autoridades italianas declararon el estado de emergencia en varias regiones del sur tras el temporal, pero en Niscemi el riesgo era más profundo que el episodio meteorológico. Protección Civil advirtió que algunas viviendas se han vuelto inhabitables de forma permanente y que parte de la población deberá ser reubicada. La pregunta ya no es solo qué se rompió, sino por qué el terreno no deja de ceder incluso cuando el cielo se despeja.

Zona colapsada por un gran deslizamiento de tierra con grietas y estructuras dañadas en Niscemi
Vista del área afectada por el deslizamiento ocurrido en Niscemi el 25 de enero de 2026, con terreno fracturado e infraestructuras dañadas. Créditos: Dipartimento Regionale della Protezione Civile.

La explicación está bajo tierra. Niscemi se asienta sobre una meseta formada por capas geológicas muy distintas entre sí. En la superficie predominan depósitos aluviales y arenas poco cementadas, materiales porosos que dejan pasar el agua con facilidad. Más abajo aparecen limos y, finalmente, un sustrato de arcillas margosas mucho menos permeables. Esa combinación crea una especie de trampa: el agua penetra por las capas superiores pero queda retenida al llegar a la arcilla.

Con las lluvias intensas de las últimas semanas, el agua se infiltró y saturó esos estratos. Las arcillas, al empaparse, pierden resistencia y se comportan casi como una superficie resbaladiza. El resultado es que todo lo que está encima —arenas, limos y construcciones— empieza a deslizarse cuesta abajo como un bloque pesado sobre barro húmedo. No hace falta un gran terremoto ni una explosión: basta con la gravedad y la pérdida de fricción.

Barrio situado al borde de un talud erosionado tras un deslizamiento de tierra
Viviendas próximas a un talud inestable tras el avance del deslizamiento, con el terreno cediendo en el borde del núcleo urbano. Créditos: Redes sociales.

Ese mecanismo explica por qué el frente del deslizamiento se va ampliando. A medida que la base cede, la “corona” retrocede metros hacia el interior del pueblo, dejando nuevas grietas y cortes verticales. Técnicos locales estiman que las casas situadas a decenas de metros del borde podrían colapsar progresivamente. No es un evento instantáneo, sino un proceso lento y continuo que puede durar días o semanas.

Además, no se trata de un lugar estable que falló por sorpresa. La zona ya estaba catalogada desde hace años con riesgo geológico elevado y había sufrido deslizamientos anteriores. En ese contexto, la tormenta actuó más como detonante que como causa principal. El terreno ya era frágil; la lluvia solo aceleró un problema latente que llevaba tiempo gestándose.

Casas y caminos dañados por un desprendimiento de ladera con suelo hundido
Desprendimientos y hundimientos del terreno afectan caminos y viviendas en una de las zonas más golpeadas por la inestabilidad del suelo. Créditos: Redes sociales.

Las consecuencias son muy prácticas. Dos de las principales vías de acceso han sido cerradas, el municipio quedó casi aislado y muchas familias salieron de casa con apenas unas horas de aviso. Reparar un talud o reforzar edificios no basta cuando el suelo entero se desplaza. Antes hay que estabilizar la ladera y drenar el agua acumulada, tareas técnicas que requieren tiempo y que no garantizan una solución inmediata.

Lo ocurrido en Niscemi es un recordatorio incómodo de algo que a menudo se olvida: no todos los desastres naturales son repentinos. Algunos son el resultado de años de fragilidad geológica combinados con episodios extremos de lluvia cada vez más frecuentes. En esos casos, el verdadero riesgo no está solo en la tormenta, sino en el terreno que queda después.

Preguntas frecuentes

Qué pasó en Sicilia con el deslizamiento de tierra

Una ladera cedió en la ciudad de Niscemi tras fuertes lluvias y dejó casas al borde del precipicio obligando a evacuar a más de 1.500 personas y cerrar carreteras de acceso

Por qué el terreno sigue cediendo incluso después de la tormenta

El suelo está formado por arenas y limos porosos sobre arcillas impermeables el agua se infiltra se acumula y reduce la fricción lo que provoca que la ladera siga deslizándose lentamente durante días o semanas

Cuántas personas fueron evacuadas en Niscemi

Las autoridades locales evacuaron a unas 1.500 personas más de 300 familias y declararon inhabitables varias viviendas cercanas al frente del deslizamiento

Es un evento puntual o una zona de riesgo previo

No es un derrumbe aislado la zona ya estaba catalogada con alta peligrosidad geológica y había sufrido deslizamientos anteriores por lo que la tormenta actuó como detonante de un problema previo

Puede haber nuevos colapsos o más evacuaciones

Sí mientras el terreno continúe saturado y la ladera se mueva existe riesgo de nuevos desprendimientos por lo que las autoridades mantienen vigilancia y podrían ampliar las zonas de seguridad

Compartir artículo

Continúa informándote