Detección orbital de bacterias peligrosas
Los científicos utilizaron el instrumento EMIT para examinar una gran columna de aguas residuales en la desembocadura del río Tijuana, al sur de Imperial Beach, cerca de San Diego. El sensor hiperespectral logró identificar la presencia de ficocianina, un pigmento de las cianobacterias que puede causar enfermedades a humanos y animales.
Cada año, millones de galones de aguas residuales, tanto tratadas como sin tratar, ingresan al río Tijuana, transportando contaminantes a través de comunidades y una reserva nacional en la frontera entre Estados Unidos y México antes de desembocar en el océano Pacífico.
Las aguas costeras contaminadas afectan desde bañistas hasta reclutas de la Marina de Estados Unidos, además de dañar ecosistemas marinos, la pesca y la vida silvestre local.
Los científicos compararon las observaciones de EMIT con muestras de agua analizadas en tierra, confirmando la precisión de las detecciones orbitales. Ambos métodos detectaron la misma huella espectral de las cianobacterias peligrosas.
Tecnología más allá de su propósito original
EMIT fue lanzado en julio de 2022 con el objetivo específico de cartografiar minerales y polvo en las regiones desérticas de la Tierra. Sin embargo, la misma sensibilidad que le permite detectar minerales le permitió identificar los pigmentos de ficocianina en la costa californiana.
"Es realmente emocionante", afirmó Eva Scrivner, estudiante de doctorado de la Universidad de Connecticut y autora principal del estudio. "No preví que un instrumento dedicado inicialmente a la exploración terrestre pudiera revelar información sobre el agua."
Complemento a métodos tradicionales de monitoreo
"Desde la órbita, se puede mirar hacia abajo y ver que una columna de aguas residuales se extiende hacia lugares que no se han muestreado", explicó Christine Lee, científica del JPL y coautora del estudio. "Es como un diagnóstico médico que te dice: 'Oye, vamos a examinar esto más de cerca'."
Esta tecnología podría subsanar la falta de datos en zonas con alta contaminación, donde el muestreo de agua tradicional requiere mucho tiempo y recursos económicos considerables.
El instrumento hiperespectral orbita la Tierra observando la luz solar reflejada, dividiendo las longitudes de onda visibles e infrarrojas en cientos de bandas de color. Esto permite a los científicos discernir qué moléculas están presentes basándose en su huella espectral única.
Los hallazgos muestran "una especie de prueba irrefutable de la presencia de aguas residuales en la columna del río Tijuana", según Scrivner.
La tecnología detrás de EMIT, llamada espectroscopia de imágenes, fue desarrollada por primera vez en el JPL en la década de 1980 y se ha utilizado para agricultura, salud forestal y lucha contra incendios.
Fuente: NASA