Espacio
Publicado:

Un asteroide de siete toneladas estalla sobre Estados Unidos y se siente en varios estados

Un asteroide de unas siete toneladas explotó en la atmósfera sobre Estados Unidos, generando una onda de choque perceptible en superficie y mostrando cómo estos eventos pueden sentirse a gran escala.

3 min lectura
Asteroide desintegrándose en la atmósfera sobre Estados Unidos generando una bola de fuego
Asteroide de unas siete toneladas se desintegra en la atmósfera sobre Estados Unidos

La secuencia comenzó a primera hora del 17 de marzo, cuando una bola de fuego fue detectada a unos 80 kilómetros de altitud sobre el lago Erie, frente a la costa de Ohio. Este punto inicial marca la entrada del objeto en la atmósfera terrestre, donde la fricción con el aire empieza a desintegrarlo.

Según datos confirmados por la NASA, el objeto tenía aproximadamente dos metros de diámetro y una masa cercana a las seis toneladas métricas. Estas dimensiones lo sitúan en el límite entre meteoroide y pequeño asteroide, suficiente para producir efectos notables sin llegar a impactar contra el suelo.

A medida que avanzaba, el cuerpo atravesó el cielo a velocidades estimadas entre 64.000 y 72.000 kilómetros por hora, siguiendo una trayectoria de norte a sur sobre el oeste de Cleveland. Este desplazamiento rápido comprime el aire a su paso, generando calor extremo y provocando su progresiva fragmentación.

El momento clave se produjo a unos 48 kilómetros de altitud, cuando el objeto se desintegró en la atmósfera superior. La energía liberada, equivalente a unas 250 toneladas de TNT, según la NASA, no implica una explosión química, sino una liberación súbita de energía cinética acumulada durante su entrada.

Ese estallido generó una onda de choque, es decir, una perturbación brusca del aire que se expande rápidamente desde el punto de ruptura. Este fenómeno explica por qué, pese a ocurrir a gran altura, el evento fue claramente perceptible en superficie en forma de estruendos y vibraciones.

Los testimonios recogidos en varios estados —incluidos Ohio, Illinois, Indiana, Kentucky, Nueva York y Pensilvania— describen ruidos fuertes e incluso sacudidas en viviendas. Estos reportes, difundidos en redes sociales junto a vídeos del fenómeno, reflejan cómo la energía liberada se propagó a gran distancia.

Las confirmaciones institucionales refuerzan esa interpretación. La Oficina de Entorno Meteoroidal de la NASA identificó las características del objeto y su trayectoria, mientras que el Servicio Meteorológico en Cleveland vinculó el estruendo registrado con un evento meteórico detectado mediante instrumentos como el GLM.

Aunque no se registró impacto en superficie, el episodio ilustra cómo objetos relativamente pequeños pueden generar efectos amplios. La clave no está en el tamaño, sino en la velocidad y en la interacción con la atmósfera, que transforma el movimiento en energía liberada en forma de luz, calor y presión.

Este tipo de eventos no es excepcional, pero rara vez coincide con zonas densamente pobladas donde su impacto acústico resulta evidente. Lo ocurrido sobre el noreste de Estados Unidos muestra que la atmósfera actúa como escudo, pero también como medio de transmisión de energía hacia el suelo.

La explosión de este asteroide muestra algo que suele pasar desapercibido: pequeños cuerpos entran con frecuencia en la atmósfera y, aunque la mayoría se desintegra sin consecuencias, algunos liberan energía suficiente como para notarse a cientos de kilómetros.

Compartir artículo

Continúa informándote