El Ayuntamiento de Valladolid mantiene activada la fase preventiva del Plan de Acción en Situaciones de Alerta por Contaminación después de 18 días consecutivos con valores de ozono superiores a los 100 microgramos por metro cúbico.
La situación se ha visto agravada en los últimos días por la presencia de partículas en suspensión que han superado los 50 microgramos por metro cúbico en todas las estaciones de control, en su mayoría procedentes de los grandes incendios registrados al noroeste de la Península.
El consistorio informó de que, aunque la calidad del aire no supone un riesgo grave para la población general, sí puede representar un problema moderado para los grupos vulnerables como personas con asma, enfermedades respiratorias o dolencias cardíacas.
En ese sentido, las autoridades recomiendan reducir la práctica de actividades físicas prolongadas al aire libre y seguir los tratamientos médicos en caso de patologías crónicas. También alertan de síntomas posibles como dificultad respiratoria, palpitaciones o fatiga inusual en personas sensibles.
Los episodios de contaminación se relacionan tanto con las altas temperaturas como con la entrada de masas de aire subsahariano, factores que propician la acumulación de ozono en superficie. La llegada de humo de incendios añadió una nueva carga contaminante a la atmósfera de la ciudad.
La persistencia de esta situación durante más de dos semanas convierte a Valladolid en una de las capitales más afectadas por la combinación de ozono y partículas, lo que ha obligado a mantener el plan de alerta activa para garantizar la protección de la salud pública.