El jueves, residentes de Ruidoso difundieron en redes sociales imágenes impactantes donde se observaban muros de agua fangosa descendiendo por arroyos y carreteras, arrasando una casa móvil y derribando árboles a su paso. Las autoridades bloquearon el tráfico para impedir que los vehículos fueran arrastrados y los habitantes observaban desde zonas más altas.
El Servicio Nacional de Meteorología reportó que un tramo del Río Ruidoso alcanzó una altura de 3.81 metros debido a las lluvias sobre las áreas quemadas, un dato que ilustra la gravedad del fenómeno. La situación fue descrita como "potencialmente mortal", con inundaciones repentinas extensas y severas que arrastraron caminos y generaron flujos de escombros peligrosos.
Las colinas que rodean Ruidoso quedaron desprovistas de árboles y vegetación tras los incendios forestales recientes, lo que ha facilitado el flujo descontrolado del agua e incrementado significativamente el riesgo de desastres, superando la capacidad de absorción de las laderas y exponiendo la vulnerabilidad extrema de la zona.
Hace menos de tres semanas, una inundación masiva en la misma localidad causó la muerte de tres personas y dañó cientos de viviendas, lo que llevó a la declaración de desastre a nivel estatal y federal, según informó The Associated Press, evidenciando la recurrencia y gravedad de estos eventos en la región montañosa.
El NWS también emitió avisos para otras regiones del norte de Nuevo México, especialmente en torno a las cicatrices de quemaduras dejadas por los incendios de Calf Canyon Hermit's Peak de 2022, activando advertencias para el Incendio South Fork/Salt en el condado Lincoln y para el arroyo Tecolote en el condado San Miguel.
La temporada de lluvias de verano en Nuevo México ha intensificado la frecuencia y severidad de las inundaciones, sobre todo en zonas previamente afectadas por incendios forestales. Las autoridades han reiterado recomendaciones como trasladarse a lugares elevados, evitar sótanos y cuerpos de agua, no cruzar zonas inundadas ni puentes, y mantener un kit de emergencia.
Además, se aconseja resguardar objetos de valor en los niveles superiores de las viviendas, desconectar la electricidad si las autoridades lo indican y estar atentos a las actualizaciones meteorológicas, ya que las condiciones pueden cambiar con rapidez.
Las autoridades advierten que tan solo 15 centímetros de agua en movimiento pueden derribar a una persona y 30 centímetros arrastran la mayoría de los vehículos. Tras el retroceso de las aguas se recomienda extremar precauciones ante peligros como agua contaminada, estructuras inestables o escombros, y no conducir hasta que las carreteras sean declaradas seguras.