La Unión Europea encendió las alarmas este sábado ante la consolidación de una alianza estratégica entre China, Corea del Norte y Rusia. Durante su intervención en la cumbre de seguridad Shangri-La Dialogue en Singapur, la alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, calificó de “extremadamente preocupante” la colaboración de estas naciones, especialmente por su impacto en la seguridad global y el orden internacional.
Kallas advirtió que la estrecha relación de Rusia con China y Corea del Norte, aliados en la guerra contra Ucrania, supone un reto sin precedentes.
“Cuando China y Rusia hablan de liderar juntos cambios no vistos en cien años y revisiones del orden de seguridad global, deberíamos todos estar extremadamente preocupados”, subrayó la diplomática europea.
La responsable de la diplomacia europea insistió en que la seguridad de Europa está estrechamente ligada a la del Indopacífico, región donde la influencia de China y sus socios ha ido en aumento. Kallas hizo un llamado a fortalecer las alianzas transcontinentales para hacer frente a desafíos comunes y evitar que la fragmentación internacional debilite la capacidad de respuesta ante nuevas amenazas.
La cumbre también estuvo marcada por declaraciones del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien alertó sobre la amenaza “real e inminente” que representa China en Asia-Pacífico. Hegseth instó a los países aliados a incrementar el gasto en defensa y a mantener la cooperación para garantizar la estabilidad regional, reforzando así el mensaje de preocupación compartida entre Washington y Bruselas.
El presidente francés, Emmanuel Macron, intervino en la apertura del foro, abogando por una alianza más fuerte entre Europa y Asia que permita resistir las presiones de las grandes potencias y evitar la formación de bloques que excluyan a otros actores. Australia, por su parte, respaldó la necesidad de una estrategia conjunta y advirtió que ningún país puede asumir solo la defensa del equilibrio global.
A la cita no asistió el ministro de Defensa chino, Dong Jun, lo que fue interpretado por algunos analistas como una señal de tensión diplomática. En su lugar, China envió una delegación de la Universidad de Defensa Nacional, evitando el tradicional encuentro bilateral con el jefe del Pentágono durante el evento.
La intensificación de los lazos entre China, Corea del Norte y Rusia plantea interrogantes sobre el futuro del orden internacional y el papel de la Unión Europea en la defensa de la seguridad colectiva. Kallas concluyó su intervención recordando que el reto de esta nueva alianza es uno de los desafíos centrales de nuestro tiempo y que la única respuesta posible es el fortalecimiento de la cooperación y la diplomacia global.