Los controladores de tráfico aéreo perdieron contacto este jueves con un avión de pasajeros ruso An-24 que transportaba 43 pasajeros y seis tripulantes en el extremo oriente de Rusia, según informó el gobernador regional.
La aeronave, operada por Angara Airlines con base en Siberia, desapareció de las pantallas de radar mientras se aproximaba a su destino: Tynda, una ciudad en la región de Amur que hace frontera con China.
El gobernador regional Vasily Orlov confirmó que a bordo viajaban 43 pasajeros, incluidos cinco niños, además de seis miembros de la tripulación.
"Se han desplegado todas las fuerzas y medios necesarios para buscar el avión", escribió Orlov en su cuenta oficial de Telegram, confirmando que las operaciones de búsqueda ya están en marcha en la zona donde se perdió el contacto.
El Ministerio de Emergencias local proporcionó cifras ligeramente diferentes, estimando que el número total de personas a bordo rondaba las 40.
La aeronave An-24 es un avión bimotor turbohélice de fabricación soviética ampliamente utilizado para vuelos regionales en Rusia y otros países de la ex Unión Soviética. Estas aeronaves han estado en servicio durante décadas y son comunes en rutas domésticas rusas, especialmente en regiones remotas del país.
La región de Amur, donde ocurrió el incidente, se caracteriza por su vasta extensión territorial y terreno montañoso.
Tynda es una ciudad importante en la región, conocida por ser un centro ferroviario clave en el Ferrocarril Baikal-Amur, una de las principales líneas de transporte que conecta el este de Rusia. La zona presenta condiciones meteorológicas variables y geografía desafiante que pueden complicar tanto los vuelos como las operaciones de búsqueda y rescate.
Las autoridades rusas han activado protocolos de emergencia estándar para localizar la aeronave desaparecida.
Los equipos de búsqueda y rescate están coordinando esfuerzos entre múltiples agencias, incluyendo servicios de emergencia locales y autoridades de aviación civil. La búsqueda se centra en la ruta prevista del vuelo y las áreas circundantes donde la aeronave podría haber realizado un aterrizaje de emergencia.
Este incidente subraya los desafíos de la aviación en las vastas regiones remotas de Rusia, donde las condiciones geográficas y meteorológicas pueden presentar riesgos adicionales para las operaciones aéreas comerciales.
Fuente: Reuters