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Dejar de fumar antes de una cirugía puede aumentar el dolor posoperatorio, revela investigación

Un estudio de neurociencia identifica cambios en la actividad cerebral que explican por qué los fumadores que dejan la nicotina antes de una cirugía sienten más dolor tras la operación

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Cigarrillo encendido desprendiendo una densa estela de humo sobre fondo oscuro
Imagen ilustrativa. Créditos: Iceebook

Dejar de fumar antes de una cirugía suele recomendarse por sus beneficios para la salud general, pero una nueva investigación sugiere que, a corto plazo, la abstinencia de nicotina podría tener un efecto inesperado: aumentar el dolor después de una operación.

Un estudio clínico con pacientes quirúrgicos ha observado que los fumadores que suspenden el consumo de tabaco antes de una intervención presentan una mayor sensibilidad al dolor y necesitan más analgésicos durante la recuperación posoperatoria, en comparación con personas que no fuman.

La abstinencia de nicotina se asocia a un umbral de dolor más bajo

La investigación comparó a fumadores que habían dejado de consumir nicotina antes de la cirugía con pacientes no fumadores sometidos al mismo tipo de intervención. Los resultados mostraron que los fumadores en abstinencia reportaban más dolor tras la operación.

Además, estos pacientes requirieron dosis más altas de analgésicos para controlar el dolor, lo que apunta a una respuesta alterada del organismo durante las primeras fases de la abstinencia.

Cambios en la actividad cerebral explican el aumento del dolor

Para entender por qué ocurre este fenómeno, los investigadores analizaron la actividad cerebral de los pacientes mediante resonancia magnética funcional. Detectaron alteraciones en regiones del cerebro relacionadas con la percepción del dolor y el control emocional.

En particular, se observaron cambios en áreas que ayudan a modular la intensidad del dolor, lo que podría hacer que las señales dolorosas se perciban como más intensas durante la abstinencia de nicotina.

Estas alteraciones no parecen permanentes. El estudio sugiere que el cerebro se adapta con el tiempo y que la sensibilidad al dolor puede volver a niveles normales tras varios meses sin consumir nicotina.

Los investigadores no desaconsejan dejar de fumar antes de una cirugía

A pesar de estos hallazgos, los autores del estudio subrayan que no se debe interpretar como una recomendación para seguir fumando antes de una operación. Dejar el tabaco sigue siendo clave para reducir riesgos cardiovasculares, respiratorios y de cicatrización.

El objetivo del trabajo es mejorar el manejo del dolor en pacientes fumadores que están dejando la nicotina, especialmente en el periodo inmediato a la cirugía.

Los investigadores plantean que estrategias como terapias de reemplazo de nicotina o enfoques alternativos al uso de opioides podrían ayudar a controlar mejor el dolor posoperatorio en estos casos.

Comprender cómo la abstinencia afecta al cerebro permite anticipar estos efectos y ajustar los tratamientos, sin renunciar a los beneficios de abandonar el tabaco a largo plazo.

Fuente: Journal of Neuroscience

Preguntas frecuentes

Cómo afecta dejar de fumar antes de una cirugía al dolor posoperatorio

La abstinencia de nicotina puede aumentar temporalmente la sensibilidad al dolor y la necesidad de analgésicos tras la operación.

Por qué los fumadores en abstinencia sienten más dolor después de una cirugía

El estudio identifica cambios cerebrales en áreas que modulan el dolor, lo que intensifica la percepción dolorosa.

Estos cambios cerebrales son permanentes

No, la evidencia señala que el cerebro se ajusta con el tiempo y la sensibilidad vuelve a niveles normales tras meses sin nicotina.

Deberían los pacientes seguir fumando para evitar este aumento del dolor

No, los beneficios de dejar el tabaco siguen siendo mayores y el estudio solo busca mejorar el manejo del dolor en la abstinencia.

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