Espacio
Publicado:

Descubren metano en la atmósfera de un planeta parecido a Saturno

El telescopio espacial James Webb ha analizado por primera vez la atmósfera de un gigante gaseoso templado y distante, donde detectó metano, amoníaco y dióxido de carbono.

3 min lectura
Planeta gigante gaseoso orbitando una estrella distante
Ilustración artística de un planeta gigante gaseoso rico en metano orbitando una estrella distante. Crédito: NASA/JPL-Caltech.

Un planeta del tamaño aproximado de Saturno, pero con una temperatura mucho menos extrema que la de otros gigantes gaseosos conocidos, acaba de ofrecer una pista importante sobre cómo se forman y evolucionan las atmósferas fuera del sistema solar.

El planeta se llama TOI-199b y orbita una estrella situada a más de 330 años luz de la Tierra. Completa una vuelta alrededor de su estrella cada cien días y su temperatura ronda los 175 grados Fahrenheit, una cifra alta para la vida humana, pero muy moderada si se compara con los llamados Júpiter calientes, que pueden alcanzar miles de grados.

Con el telescopio espacial James Webb, un equipo liderado por investigadores de Penn State y del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA analizó la luz de la estrella cuando atravesó la atmósfera del planeta durante su tránsito. Esa técnica permite detectar qué moléculas absorben ciertas longitudes de onda, como si la atmósfera dejara una huella química en la luz.

El resultado confirmó la presencia de metano, algo que los modelos ya esperaban para este tipo de gigantes gaseosos templados. Las observaciones también apuntan a amoníaco y dióxido de carbono, aunque harán falta más mediciones para conocer mejor la abundancia relativa de cada gas.

TOI-199b es importante porque no encaja del todo con los ejemplos más comunes. En nuestro sistema solar, Júpiter y Saturno son gigantes fríos porque están lejos del Sol. Muchos exoplanetas gigantes estudiados hasta ahora son, en cambio, mundos abrasadores por estar muy cerca de sus estrellas. Este planeta queda en una zona intermedia y por eso ofrece una comparación valiosa.

El tránsito observado duró unas siete horas, bastante más que el de muchos Júpiter calientes. Para separar la señal del planeta de la luz propia de la estrella, el equipo comparó esos datos con unas 20 horas de observaciones de referencia realizadas con Webb.

El hallazgo no convierte a TOI-199b en un planeta habitable. Es un gigante gaseoso, no un mundo rocoso como la Tierra. Su valor está en que permite estudiar una clase de planetas poco conocida y mejorar los modelos sobre cómo nacen, cambian y conservan sus atmósferas.

Para los astrónomos, este primer análisis abre la puerta a observar más gigantes gaseosos templados con Webb. Si otros planetas parecidos muestran patrones similares, los científicos podrán saber si TOI-199b es una rareza o una pieza más de una familia planetaria que apenas empieza a entenderse.

Fuentes

1
Universidad Estatal de Pensilvania

www.psu.edu/news/eberly-college-science/story/atmosphere-saturn-sized-planet-earth-temperature-contains-methane

Compartir artículo

Continúa informándote