El Ariane 64 despega con éxito en su primer lanzamiento comercial
El Ariane 64 realizó su primer lanzamiento comercial desde el Centro Espacial de Guayana, marcando el debut operativo de la versión más potente del Ariane 6 y un paso clave para la industria espacial europea.
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
3 min lectura
El cohete europeo Ariane 6 ha marcado un nuevo hito en su trayectoria al completar con éxito su sexto vuelo y, por primera vez, despegar en su configuración más potente: el Ariane 64 con cuatro propulsores. El lanzamiento se realizó desde el Centro Espacial de Guayana, en Kurú, y supuso además el estreno comercial de esta variante reforzada del lanzador.
La misión, identificada como VA267, tuvo como cliente a Amazon, que confió a Arianespace el envío de 32 nuevos satélites para su constelación Leo. Con esta incorporación prevista, la red continúa ampliándose dentro de un ambicioso plan de despliegue que contempla decenas de lanzamientos en los próximos años.
Aunque el Ariane 6 ya había volado cinco veces con éxito en su versión de dos propulsores, este lanzamiento representó un salto técnico. Fue la primera vez que utilizó cuatro P120C, motores de combustible sólido que duplican el empuje en el despegue respecto a la configuración anterior. Gracias a esta variante, el lanzador puede colocar hasta 21,6 toneladas en órbita terrestre baja, frente a las 10,3 toneladas de la versión con dos propulsores.
La estructura del vehículo mantiene su esquema de propulsores laterales, etapa principal y etapa superior, que trabajan de forma secuencial para alcanzar la órbita prevista. En esta misión también debutó la carena larga, de 20 metros de altura y 5,4 metros de diámetro, que protege la carga durante el ascenso. Con esta configuración, el Ariane 6 alcanzó los 62 metros de altura, convirtiéndose en su versión más alta hasta ahora.
Más allá del transporte de satélites, el vuelo sirvió para validar en condiciones reales el funcionamiento coordinado de los cuatro P120C junto a la etapa principal, un paso clave para consolidar la versión más potente del lanzador europeo.
Según el plan de misión, el despliegue de los 32 satélites estaba previsto para comenzar aproximadamente 90 minutos después del despegue, mediante una secuencia de liberaciones que se extendería durante unos 25 minutos. Posteriormente, los equipos del Centro de Operaciones de Amazon Leo asumirían el control de las unidades en órbita.
Con esta misión, Europa refuerza su capacidad para competir en el mercado de lanzamientos comerciales y demuestra que la configuración Ariane 64 ya está operativa. El reto ahora será mantener el ritmo en un entorno cada vez más exigente y dominado por grandes actores internacionales.
Continúa informándote
Encélado genera una estela electromagnética de más de 500.000 km alrededor de Saturno
Saturno no solo está rodeado de anillos: su luna Encélado genera una estela electromagnética de más de 500.000 km que altera el plasma y el campo magnético del planeta
Arianespace se prepara para el primer lanzamiento del Ariane 64
Europa prepara el primer lanzamiento del Ariane 6 en su versión Ariane 64, el cohete más potente del continente, con 32 satélites y su autonomía espacial en juego
Cómo se forman los gigantes gaseosos y por qué algunos crecen mucho más de lo esperado
Observaciones del telescopio James Webb detectan azufre en planetas gigantes lejanos y refuerzan que incluso los colosos se forman a partir de núcleos sólidos
Detectan evidencia de un enorme túnel de lava bajo la superficie de Venus
Nuevos análisis de radar revelan indicios de un enorme túnel de lava bajo Venus, una posible caverna volcánica que apunta a una intensa actividad geológica en el planeta
La nueva estrategia de SpaceX: construir en la Luna antes de intentar colonizar Marte
SpaceX reordena su estrategia: prioriza una base autosuficiente en la Luna como paso previo a Marte, con contratos de NASA y el impulso de Elon Musk
Aficionados captan la señal de Voyager 1 a 25.000 millones de kilómetros con un radiotelescopio de 1956
Radioaficionados lograron detectar la débil señal de Voyager 1 a más de 25.000 millones de kilómetros, demostrando que la nave más lejana aún puede escucharse desde la Tierra