Ucrania vivió la noche más devastadora desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. Rusia lanzó un total de 805 drones y 13 misiles contra múltiples regiones, en lo que las autoridades calificaron como el mayor ataque aéreo de la guerra. La ofensiva dejó al menos dos muertos en Kiev, incluido un bebé, y decenas de heridos.
Por primera vez, el edificio principal del gobierno ucraniano en el centro de la capital fue alcanzado. El impacto desató un incendio en los pisos superiores, visible desde gran parte de la ciudad, y generó escenas de pánico en el distrito histórico de Pecherskyi.
El presidente Volodímir Zelenski pidió a sus aliados reforzar urgentemente las defensas aéreas. “Estos asesinatos, cuando la diplomacia pudo haber empezado hace tiempo, son un crimen deliberado”, afirmó en un mensaje en redes sociales, mientras renovaba su llamado a Estados Unidos y Europa.
Las fuerzas de defensa aérea ucranianas aseguraron haber derribado 751 drones y cuatro misiles, pero la magnitud del ataque superó su capacidad de respuesta. Otras ciudades como Zaporiyia, Odesa y Kryvyi Rih también fueron blanco de la ofensiva, con daños en edificios residenciales e infraestructuras.
En Kiev, varios complejos de apartamentos fueron destruidos total o parcialmente. Decenas de familias pasaron la madrugada en refugios mientras los bomberos luchaban por controlar las llamas. Entre los heridos se encontraba una mujer embarazada y numerosos residentes mayores.
El ataque refuerza la percepción de que Moscú no cederá ante los llamados internacionales a un alto el fuego. Analistas señalan que Rusia se siente fortalecida por su acercamiento a China, mientras que Ucrania confía en mantener la ayuda de sus aliados occidentales pese al creciente desgaste de la guerra.
La primera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko, calificó la jornada como “el día más oscuro desde la invasión”. Confirmó que habrá una reunión urgente con socios internacionales para negociar más armas y sistemas de defensa aérea, en un intento de evitar que se repitan ataques de semejante magnitud.
Fuente: Reuters