Según una actualización reciente de los investigadores de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación y Ferrocarril de Corea del Sur (ARAIB), el motor izquierdo sufrió menos daños tras el impacto con un pájaro, pero fue apagado por los pilotos apenas 19 segundos después del incidente. A pesar de ello, el motor derecho —más dañado— continuaba generando potencia suficiente para mantener el vuelo.
El Boeing 737-800 aterrizó sin tren de aterrizaje desplegado en el Aeropuerto Internacional de Muan, se salió de la pista y colisionó contra un terraplén, causando la muerte de 179 personas de un total de 181 a bordo. Solo dos sobrevivieron al impacto y al incendio posterior.
La actualización, publicada el 19 de julio, incluye imágenes de ambos motores y describe cómo el motor derecho experimentó una "sobretensión", emitiendo llamas y humo negro. Sin embargo, los expertos concluyeron que “se confirmó que estaba generando potencia suficiente para el vuelo”, según se indica en el documento no oficial obtenido por Reuters.
Lo que aún permanece en investigación es por qué la tripulación optó por apagar el motor izquierdo, que sufría daños menores. Un interruptor encontrado entre los restos del avión, junto con grabaciones de la cabina de mando, sugiere que esta decisión fue tomada momentos después del choque con el pájaro. La acción ha generado críticas y controversia, especialmente entre familiares de las víctimas y sindicatos de pilotos.
El informe detalla que ambos motores sufrieron daños por impacto de aves y vibraciones posteriores, pero no brinda detalles sobre el estado de los sistemas conectados a cada uno ni sobre el rendimiento exacto del motor derecho. El exinvestigador de seguridad aérea estadounidense Greg Feith comentó que el documento es “críptico” y omite información clave que podría ayudar a entender mejor las opciones disponibles para la tripulación en ese momento crítico.
Las familias de las víctimas expresaron preocupación por la posible atribución de culpa hacia los pilotos sin explorar otros factores, como el diseño del terraplén donde se estrelló el avión. Expertos en seguridad aérea señalan que estructuras rígidas cercanas a las pistas pueden aumentar la gravedad de los accidentes y que Corea del Sur está trabajando en mejorarlas.
El Ministerio de Transporte identificó siete aeropuertos nacionales, incluido Muan, con equipos de navegación instalados en estructuras de hormigón o acero, en lugar de materiales que se rompan fácilmente en caso de colisión. Se espera que estos cambios mejoren la seguridad aérea en el país.
Aunque el informe final no será publicado hasta junio de 2026, ya hay indicios de que múltiples factores pudieron contribuir al accidente. Desde el momento del impacto con el pájaro hasta la toma de decisiones en la cabina de mando, todo forma parte de una compleja cadena de eventos que sigue siendo analizada cuidadosamente.
El sindicato de pilotos de Jeju Air cuestionó públicamente las conclusiones preliminares, afirmando que los investigadores parecen ignorar el hecho de que también se encontraron restos de aves en el motor izquierdo. Los representantes de las familias en duelo han pedido transparencia y acceso a toda la evidencia antes de que se llegue a cualquier conclusión definitiva.
Boeing y CFM International, fabricantes del motor, remitieron las preguntas sobre el accidente a ARAIB. Safran no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Jeju Air ha dicho anteriormente que está cooperando con ARAIB y está esperando la publicación de la investigación completa.
Según las normas de la aviación mundial, las investigaciones aéreas civiles tienen como objetivo descubrir las causas de los accidentes sin asignar culpas ni responsabilidades. Sin embargo, en este caso, las dudas sobre la conducta de la tripulación persisten, y la opinión pública sigue buscando respuestas claras y contundentes.