El martes por la noche, una pipa de gas volcó en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, y provocó una explosión de gran magnitud. El siniestro arrasó con varios vehículos y dejó una escena caótica en una de las zonas más transitadas del oriente de la capital.
Las autoridades confirmaron que el saldo mortal aumentó a seis víctimas. Decenas de lesionados fueron trasladados a distintos hospitales de la Ciudad de México, muchos de ellos con quemaduras severas que comprometen más de la mitad de su superficie corporal.
Pacientes con quemaduras de hasta 90% reciben atención especializada
El director general del Issste, Martí Batres, detalló que esa institución recibió a 32 heridos. Dieciséis ya fueron dados de alta porque presentaban lesiones menores, pero otros 16 continúan hospitalizados. Entre ellos se encuentran cinco pacientes graves en el Hospital Ignacio Zaragoza y en el de Tláhuac.
Algunos de los hospitalizados presentan quemaduras que alcanzan hasta el 90 por ciento de la superficie corporal, lo que los mantiene en una situación crítica. Durante la madrugada, otro herido fue trasladado al Hospital 20 de Noviembre por la complejidad de sus lesiones.
En el caso del IMSS, Zoé Robledo informó que se atendieron 26 personas. Una de ellas falleció poco después de ser ingresada. Seis pacientes lograron recuperarse y fueron dados de alta, mientras que 19 permanecen hospitalizados, diez en estado crítico en la Unidad Médica de Alta Especialidad Victoria de la Fuente Narváez, en Magdalena de las Salinas.
Más de 60 hospitalizados en instituciones públicas
El sistema de salud federal actualizó que 62 personas siguen internadas en hospitales del IMSS, Issste e IMSS Bienestar. De ellas, 25 están clasificadas en condición grave. Alejandro Svarch, director del IMSS Bienestar, explicó que se activó un comando de emergencia para organizar traslados hacia centros especializados en trauma y quemados, como el Hospital Rubén Leñero.
También se reporta la atención de dos menores en el Hospital Pediátrico Moctezuma, además de pacientes referidos a hospitales de Texcoco, Balbuena y Vicente Guerrero, en Iztapalapa. Los casos más graves son atendidos en unidades con experiencia en cirugía plástica reconstructiva y cuidados intensivos para quemados.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que todos los servicios son gratuitos y recalcó que existe coordinación con el gobierno federal para apoyar a las víctimas y a sus familias. La Fiscalía capitalina, por su parte, ya abrió una investigación para determinar responsabilidades.
La empresa propietaria bajo investigación
La pipa que explotó pertenece a la empresa Transportadora Silza, filial de Grupo Tomza. En un comunicado, la compañía aseguró que colaborará con las autoridades y expresó su apoyo a los familiares de las víctimas. También afirmó que la unidad contaba con documentación vigente, aunque reportes oficiales indican que no tenía pólizas de seguro activas.
La explosión en Iztapalapa ha dejado hasta ahora seis muertos confirmados, más de 60 hospitalizados y al menos 25 en estado crítico. La tragedia ha puesto bajo la lupa tanto la seguridad de las unidades de transporte de gas como la capacidad de respuesta del sistema de salud ante emergencias de gran magnitud.