El viernes por la mañana, una fuerte explosión en un distribuidor de gasolina en la vía dei Gordiani, en el barrio Prenestino de Roma, generó pánico entre los vecinos y causó daños materiales en varios edificios a cientos de metros. El estallido, registrado alrededor de las 8:18, fue percibido en numerosos barrios de la capital y levantó una densa columna de humo visible a gran distancia.
De acuerdo con los primeros informes, la detonación se originó en un depósito de combustible y gas, posiblemente durante la fase de descarga de un camión cisterna. Las autoridades movilizaron de inmediato a decenas de bomberos, ambulancias y fuerzas del orden, que evacuaron edificios cercanos y atendieron a las víctimas en el lugar.
El balance provisional es de al menos 21 personas heridas, entre ellas varios agentes de policía, un bombero y personal sanitario, además de ciudadanos alcanzados por la onda expansiva o por los fragmentos de vidrio y metal. Cinco personas fueron trasladadas a hospitales cercanos con quemaduras y heridas por esquirlas, aunque ninguna en estado crítico.
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— LW World News (@LW_WorldNews) July 4, 2025
🔴 ITALY : 📹 MOMENT OF MASSIVE EXPLOSION AT A GAS STATION IN VIA DEI GORDIANI IN CASILINO AREA, ROME
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La explosión causó destrozos significativos en la zona: el techo del distribuidor fue proyectado a más de 300 metros, ventanas y puertas de viviendas cercanas volaron por el impacto y vehículos estacionados resultaron dañados. Testigos relatan escenas de pánico, personas huyendo, vidrios rotos por doquier y humo denso dificultando la visibilidad.
Entre los lugares afectados destacan un asilo infantil y un centro deportivo, ambos evacuados rápidamente por las fuerzas de seguridad para prevenir riesgos mayores. Los servicios de emergencia instalaron puntos médicos avanzados y las autoridades recomendaron a la población mantener cerradas las ventanas y evitar la zona.
El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, y la primera ministra, Giorgia Meloni, se pusieron en contacto para coordinar la respuesta institucional y garantizar la atención a los heridos y la seguridad del área. También la protección civil activó protocolos de emergencia y ordenó el cierre de la estación de metro más próxima.
El incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad de las instalaciones de combustible en áreas urbanas densamente pobladas. Residentes y autoridades subrayan la necesidad de revisar los protocolos de prevención, mientras la fiscalía de Roma ha abierto una investigación para esclarecer las causas exactas del siniestro.
A medida que avanzan las tareas de limpieza y peritaje, la ciudad permanece en alerta ante posibles daños estructurales y nuevos riesgos. El episodio evidencia cómo un accidente puede desencadenar una cadena de emergencias urbanas, subrayando la importancia de sistemas de respuesta y prevención eficaces en grandes metrópolis.