El centro-sur de Texas enfrenta una de sus peores tragedias recientes tras las inundaciones súbitas que azotaron la región del río Guadalupe durante la madrugada del 4 de julio. Al menos 13 personas han perdido la vida y 23 menores que asistían a un campamento de verano permanecen desaparecidas, según han confirmado autoridades locales. La emergencia se desató tras intensas lluvias que provocaron el desbordamiento abrupto del río y arrasaron comunidades cercanas, dificultando las labores de evacuación.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos había advertido sobre el riesgo de inundaciones repentinas en el condado de Kerr, cerca de Kerrville, donde la crecida del río superó ocho metros en menos de una hora. Los organizadores del campamento Mystic, de orientación cristiana y exclusivo para niñas, reportaron que no se pudo evacuar a tiempo a todas las asistentes debido a la velocidad del desastre y al corte de servicios básicos, como electricidad y comunicaciones.
Las intensas precipitaciones forzaron la cancelación de los eventos festivos del 4 de julio en la región, incluida la tradicional celebración frente al río en Kerrville. Equipos de emergencia, Guardia Costera y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) trabajan en la búsqueda de las desaparecidas, utilizando helicópteros, drones y unidades de rescate especializadas en aguas rápidas. Las autoridades insisten en que la cifra de víctimas mortales podría aumentar conforme avancen las tareas de rastreo.
Los residentes de la zona describen una situación de caos y angustia, con subdivisiones residenciales, parques de vehículos y otros campamentos gravemente afectados por la fuerza de la corriente. Testigos señalan que varios vehículos fueron arrastrados por las aguas, complicando aún más las labores de rescate y generando incertidumbre sobre el paradero de algunos campistas. El río Llano, en el condado adyacente de Mason, también se encuentra en estado de alerta máxima por inundación.
El vicegobernador de Texas, Dan Patrick, confirmó que entre las víctimas hay tanto adultos como menores, y subrayó la rapidez con que se produjo la catástrofe, lo que hizo imposible emitir alertas de evacuación previas. Funcionarios locales afirman que, aunque Texas Hill Country es propenso a crecidas, la magnitud y velocidad de este episodio no tienen precedentes recientes en la zona. Se espera que las lluvias continúen en las próximas horas, manteniendo el riesgo de nuevas inundaciones.
Las autoridades estatales y locales piden a la población mantenerse alejada de zonas inundadas, extremar precauciones y seguir de cerca las indicaciones oficiales. La operación de búsqueda y rescate continuará hasta localizar a todos los desaparecidos. La comunidad de Kerrville y condados aledaños permanecen en estado de emergencia, con recursos adicionales desplegados y centros de apoyo habilitados para las familias afectadas.
Fuente: Reuters