La investigación oficial sobre el trágico accidente de Jeju Air en el aeropuerto de Muan ha arrojado luz sobre una decisión crucial tomada en cabina: los pilotos habrían apagado el motor con daños menores, en vez de mantenerlo en funcionamiento, poco después del impacto con aves. Este hallazgo se basa en el análisis de la grabadora de voz, datos computarizados y el interruptor de motor recuperado de los restos del avión.
Las fuentes cercanas al proceso de investigación revelan que el motor izquierdo, que presentaba menos daños tras el choque con aves, fue el seleccionado para su desconexión, mientras que el motor derecho, que sufrió la mayor parte del impacto, siguió funcionando hasta el desenlace fatal. Esta secuencia de acciones ha generado controversia tanto entre expertos como en la opinión pública surcoreana.
El siniestro ocurrió el 29 de diciembre de 2024, cuando un Boeing 737-800 de Jeju Air, procedente de Bangkok, intentó aterrizar de emergencia tras el impacto con aves y terminó saliéndose de la pista, colisionando con un terraplén y desencadenando un incendio de grandes proporciones. De los 181 ocupantes a bordo, sólo dos sobrevivieron, lo que convirtió este accidente en el más mortal en suelo surcoreano en décadas.
Las autoridades han descartado, de momento, la existencia de defectos mecánicos previos en los motores, con base en los exámenes realizados a los componentes recuperados. El informe preliminar de enero ya apuntaba a la presencia de restos de aves en ambos motores, aunque no especificaba el grado de daño en cada uno.
El sindicato de pilotos de Jeju Air y los representantes de las familias de las víctimas han mostrado su desacuerdo con las filtraciones recientes. Alegan que la publicación de estos datos podría atribuir responsabilidad exclusivamente a la tripulación, sin considerar otros factores relevantes como el diseño del aeropuerto, la gestión de fauna y los procedimientos de emergencia implementados.
De hecho, tanto abogados como sindicatos insisten en que el terraplén contra el que se estrelló el avión pudo haber incrementado la gravedad del accidente y el número de víctimas fatales. Piden que la investigación contemple todos los elementos involucrados y no se limite únicamente a las acciones de los pilotos durante la emergencia.
Expertos en aviación consultados subrayan que los accidentes aéreos son eventos complejos y multifactoriales. Señalan que, incluso con una posible decisión errónea en cabina, otros factores de infraestructura, meteorología y protocolos de seguridad pueden desempeñar un papel decisivo en el resultado final de una tragedia de este tipo.
Por su parte, Jeju Air ha reiterado su compromiso de colaborar plenamente con la investigación oficial y ha señalado que aguardará el informe final para implementar mejoras en la formación de tripulaciones y en sus sistemas de gestión de riesgos, si así lo recomiendan las autoridades.
El informe definitivo de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación y Ferrocarril de Corea del Sur aún no tiene fecha de publicación. Según las normas internacionales, debe abarcar tanto los hallazgos técnicos como las recomendaciones para la industria, en busca de reforzar la seguridad aérea y prevenir futuras tragedias.
Fuente: Reuters