El reciente alto el fuego anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con la promesa de detener la escalada bélica entre Israel e Irán, ha quedado en entredicho tras la reanudación de hostilidades en Oriente Próximo. Este martes, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, informó que ordenó una serie de ataques militares contra objetivos en Teherán, citando una presunta violación de la tregua por parte de Irán.
La agencia oficial iraní ISNA negó rotundamente que sus fuerzas hayan lanzado misiles contra Israel en las últimas horas, pero la respuesta israelí ya se encontraba en marcha. “He dado instrucciones para continuar las operaciones de alta intensidad contra los activos del régimen y la infraestructura terrorista en Teherán”, afirmó Katz en un comunicado, subrayando que Irán habría ignorado el cese al fuego mediado por Washington.
Horas antes, tanto Israel como Irán confirmaron públicamente su adhesión al alto el fuego propuesto por la administración Trump, tras doce días de intensos combates que involucraron ataques a instalaciones nucleares y represalias con misiles en la región. El propio Trump había publicado en su red social: “EL ALTO AL FUEGO YA ESTÁ EN VIGOR. ¡POR FAVOR NO LO VIOLE!”
Sin embargo, la relativa calma apenas se sostuvo unas horas. Mientras el gobierno israelí acusa a Irán de una “flagrante violación” de la tregua, las autoridades de Teherán aseguran que su programa nuclear solo tiene fines pacíficos y niegan cualquier implicación en ataques recientes.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán sostuvo que Israel fue obligado a “aceptar unilateralmente la derrota y el alto el fuego”, y advirtió que sus fuerzas mantienen “las manos en el gatillo” ante cualquier nueva agresión. Paralelamente, el canciller iraní, Abbas Araqchi, insistió en que Irán no realizará más ataques siempre que Israel cese sus ofensivas militares.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, defendió que Israel ya había alcanzado los objetivos trazados al iniciar su ofensiva el 13 de junio, especialmente la destrucción de infraestructuras críticas del programa nuclear iraní. Netanyahu agradeció expresamente a Estados Unidos por el respaldo militar y la cooperación estratégica en la campaña contra Teherán.
La rápida reanudación de ataques ha generado nuevas incertidumbres en los mercados internacionales. Tras el anuncio del alto el fuego, las bolsas globales repuntaron y el precio del petróleo cayó, reflejando esperanzas de distensión en la región. Sin embargo, la escalada renovada pone en riesgo la estabilidad alcanzada tras la intervención estadounidense y las promesas de una desescalada negociada.
Organismos multilaterales y gobiernos de diversos países han instado a ambas partes a evitar un nuevo ciclo de violencia y a retomar el diálogo para garantizar una solución duradera al conflicto. Mientras tanto, las poblaciones civiles en Israel, Irán y los países vecinos permanecen en alerta máxima ante la posibilidad de nuevos ataques cruzados y represalias.
Las próximas horas serán decisivas para el futuro del frágil alto el fuego en Oriente Próximo. La comunidad internacional observa con atención el desenlace de esta nueva fase de la crisis, consciente de que cualquier escalada podría tener consecuencias imprevisibles para la paz y la seguridad global.
Fuente: Reuters