El incidente se produjo en la estación Herrera Oria de la línea 9 del Metro de Madrid, cuando el joven comenzó a mostrar signos de desorientación y un bajo nivel de consciencia. Personal de seguridad lo acompañó hasta el exterior de la estación mientras se solicitaba asistencia sanitaria.
La llamada de emergencia se registró poco antes de las 21:00 horas. Equipos de Samur-Protección Civil acudieron al lugar y midieron la temperatura corporal del joven mediante una sonda, registrando 41,9 grados centígrados, un valor indicativo de hipertermia grave.
Ante la gravedad del caso, los sanitarios aplicaron maniobras para reducir la temperatura, utilizando manta de frío, placas de hielo y sueros refrigerados. Desde el inicio, la bajada de temperatura resultó complicada debido a la intensidad del cuadro.
Tras ser estabilizado e intubado en el lugar, el joven fue trasladado con pronóstico grave al Hospital Universitario La Paz, donde permanece ingresado. Las autoridades no han ofrecido por ahora información adicional sobre su evolución.
Emergencias Madrid señaló que alcanzar una temperatura corporal tan alta es un hecho poco habitual. Aunque las temperaturas elevadas pueden provocar mareos o lipotimias en entornos cerrados como el metro, casos tan severos son extremadamente raros.
El Samur indicó que este es el primer golpe de calor grave registrado en la capital desde el mes de julio, en el marco de la actual ola de calor que afecta a gran parte del país. Hasta ahora, la mayoría de intervenciones habían sido por síntomas más leves como deshidratación o agotamiento térmico.
El episodio se produjo durante el segundo episodio de calor extremo del verano, con alertas activas por temperaturas que en algunas zonas de España superaron los 42 grados. Madrid permanecía bajo aviso por calor intenso durante esa jornada.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de reconocer los signos de un golpe de calor: temperatura corporal elevada, piel caliente y seca, pulso rápido, dolor de cabeza intenso, confusión, mareos y, en casos graves, pérdida de consciencia.
Recomiendan evitar la exposición prolongada al sol en las horas centrales del día, mantenerse bien hidratado, usar ropa ligera y buscar sombra o lugares frescos siempre que sea posible. También recuerdan que los niños, mayores y personas con enfermedades crónicas son especialmente vulnerables.
El suceso de Fuencarral sirve como recordatorio de que los golpes de calor no solo se producen al aire libre. En espacios cerrados y con ventilación insuficiente, las altas temperaturas también pueden desencadenar cuadros graves.
Los servicios de emergencia de Madrid continuarán en alerta durante los próximos días mientras dure la ola de calor, con el objetivo de responder con rapidez ante cualquier incidente similar y minimizar los riesgos para la población.
Fuente: Europa Press