Una joven de 22 años perdió la vida este martes en Santa Cruz de Tenerife tras ser atropellada por el tranvía en la Avenida Islas Canarias, a la altura de la rotonda de 29 de Mayo y próxima a la parada de Cruz del Señor. El accidente se produjo sobre las 10:00 horas y obligó a suspender parte del servicio.
El Centro Coordinador de Emergencias 112 recibió el aviso a las 10:13 horas, alertando de que la víctima había quedado atrapada bajo el convoy. Inmediatamente se desplazaron al lugar efectivos de la Policía Local, Bomberos de Tenerife y ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC).
Los bomberos trabajaron en la extracción del cuerpo utilizando material técnico para levantar parcialmente la unidad. A pesar de los esfuerzos, los sanitarios del SUC solo pudieron confirmar el fallecimiento de la joven debido a las graves lesiones sufridas.
La Policía Local instruyó las diligencias correspondientes y acordonó la zona para garantizar la seguridad durante las labores de rescate. Asimismo, se colocó una carpa con el fin de preservar la intimidad de la víctima mientras se realizaban las actuaciones judiciales de rigor.
Como consecuencia del siniestro, Metrotenerife suspendió el servicio entre las paradas de Puente Zurita y Conservatorio, manteniéndose en funcionamiento únicamente los tramos Trinidad-Chimisay y La Paz-Intercambiador. El tráfico en la zona también quedó interrumpido y se habilitaron desvíos para las guaguas de Titsa y el resto de vehículos.
El accidente generó gran conmoción en la capital tinerfeña, ya que coincidió con una mañana de alta afluencia de personas debido a la actividad laboral y comercial. Numerosos vecinos y transeúntes presenciaron la intervención de los equipos de emergencia.
Fuentes policiales confirmaron que la investigación ya está en curso para esclarecer las circunstancias exactas del atropello. Según los primeros indicios, la joven habría intentado cruzar las vías cuando el tranvía circulaba en sentido descendente.
La magnitud del despliegue evidenció la gravedad del accidente. Junto a la intervención de bomberos y sanitarios, también participaron unidades especializadas en atestados para reconstruir la secuencia de los hechos y elaborar el informe oficial.
Pasadas varias horas del suceso, el servicio comenzó a restablecerse de forma parcial, aunque la zona del atropello permaneció cerrada al tráfico mientras se completaban los trabajos y se retiraba el convoy implicado. La normalidad quedó condicionada a las labores de investigación y seguridad.