La madrugada del sábado en el aeropuerto de Palma se vio alterada por una alerta de incendio en un avión de Ryanair que estaba a punto de despegar rumbo a Manchester. El incidente, ocurrido cerca de las 00:30 horas, generó momentos de gran tensión entre los pasajeros y provocó la evacuación inmediata de la aeronave en la pista de Son Sant Joan.
Según informaron fuentes de emergencia y sanitarias, aunque no se detectaron llamas visibles, se activó el piloto de incendio en cabina, lo que desencadenó el protocolo de evacuación. Ante la alarma, parte de los viajeros entró en pánico y, en medio del caos, varios optaron por saltar desde las alas del avión directamente a la pista para ponerse a salvo.
La central de coordinación del SAMU 061 desplegó rápidamente cuatro ambulancias, incluyendo dos unidades de soporte vital avanzado y dos de soporte vital básico. También intervinieron los bomberos del aeropuerto y agentes de la Guardia Civil, quienes ayudaron a controlar la situación y asistir a los heridos.
En total, 18 personas resultaron con heridas leves, la mayoría debidas a contusiones o esguinces provocados durante la evacuación de emergencia. Seis de los afectados precisaron traslado a centros hospitalarios para recibir atención médica especializada: tres fueron ingresados en la Clínica Rotger y otros tres en el Hospital Quirónsalud Palmaplanas.
Fuentes oficiales confirmaron que el resto de los pasajeros recibió atención en el mismo aeropuerto y no requirió hospitalización. Tras el incidente, el avión fue inspeccionado a fondo y, al no detectarse ningún foco real de incendio, se determinó que la alarma fue consecuencia de un fallo técnico o falso positivo en los sensores de la aeronave.
El aeropuerto de Palma retomó la normalidad pocas horas después, aunque el vuelo de Ryanair fue cancelado, obligando a la reubicación de los pasajeros en conexiones posteriores. Las autoridades investigan las causas exactas del incidente y evalúan los protocolos de seguridad aplicados durante la emergencia.
El suceso pone de relieve la importancia de las medidas de evacuación rápida y coordinada, así como la necesidad de revisar los sistemas de alerta en las aeronaves para evitar episodios similares en el futuro. Los equipos de emergencia destacaron la rápida actuación del personal de tierra y los servicios sanitarios, que permitió atender a los heridos de manera eficaz y sin consecuencias graves.