El Reino Unido ha anunciado que construirá su primera minicentral nuclear en el norte de Gales, en el emplazamiento de Wylfa, una zona que ya albergó una planta nuclear en el pasado. El proyecto, liderado por la empresa estatal Great British Energy – Nuclear y con la tecnología de Rolls-Royce, marca el inicio de una nueva etapa para la energía británica.
El gobierno británico considera que los reactores modulares pequeños (SMR) son una vía más rápida y rentable para aumentar la producción de electricidad baja en carbono. A diferencia de las grandes centrales nucleares, los SMR pueden fabricarse por módulos y ensamblarse en el sitio, lo que reduce los plazos de construcción y los costes operativos.
“Este proyecto refuerza nuestra capacidad soberana en materia energética y demuestra el compromiso del Reino Unido con la transición hacia una red libre de carbono”, señaló el primer ministro Keir Starmer durante el anuncio. La planta generará energía suficiente para alimentar tres millones de hogares y se espera que cree hasta 3.000 empleos directos e indirectos durante su construcción.
El emplazamiento de Wylfa fue elegido por su infraestructura preexistente y su proximidad a redes de distribución eléctrica de alta capacidad. Además, cuenta con apoyo local y experiencia técnica acumulada desde la operación de la antigua central cerrada en 2015.
El plan se enmarca en la estrategia nacional de energía y clima, que busca alcanzar cero emisiones netas para 2050. El gobierno también estudia posibles ubicaciones para una nueva planta de gran escala en Inglaterra antes de 2026, mientras avanza con los proyectos Hinkley Point C y Sizewell C.
Los reactores modulares de Rolls-Royce, aún en fase de certificación, prometen combinar alta seguridad, bajo coste y fiabilidad. Según la compañía, podrían operar por más de 60 años y complementarse con fuentes renovables como la eólica y la solar, garantizando un suministro constante incluso en periodos de baja producción.
“La energía nuclear será una pieza esencial del futuro energético británico”, afirmó Simon Bowen, presidente interino de Great British Energy – Nuclear. “Los SMR permitirán reducir la dependencia de combustibles importados y fortalecer la seguridad energética nacional.”
Con este anuncio, el Reino Unido se suma a países como Francia, Canadá y Japón, que ya apuestan por los reactores modulares como parte de sus estrategias de transición energética. La construcción en Wylfa está prevista para iniciar a finales de la década, con la primera conexión a la red durante los años 2030.