Dos palestinos armados abrieron fuego este lunes en una parada de autobús a las afueras de Jerusalén, provocando la muerte de seis personas en lo que la policía describió como uno de los ataques más letales de los últimos años en la ciudad.
Las imágenes de cámaras en el lugar mostraron a pasajeros huyendo mientras se escuchaban disparos y un autobús con parabrisas y ventanas perforadas por las balas. La escena reflejó el caos vivido en cuestión de segundos.
El servicio de ambulancias confirmó inicialmente cinco fallecidos: un hombre de 50 años, una mujer de unos cincuenta y tres hombres de unos treinta. Horas después, el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, informó de una sexta víctima mortal.
En total, once personas resultaron heridas, seis de ellas en estado grave por heridas de bala. Testigos contaron a la televisión israelí que la confusión y el pánico se apoderaron de la zona en el momento del ataque.
La policía indicó que los atacantes llegaron en coche al cruce de Ramot, abrieron fuego y fueron abatidos en el lugar. En la escena se hallaron varias armas de fuego, municiones y un cuchillo, lo que apunta a un ataque planificado.
El primer ministro Benjamin Netanyahu visitó el sitio del tiroteo y aseguró que las fuerzas de seguridad perseguían a quienes brindaron apoyo a los atacantes. El ejército desplegó soldados en Jerusalén y en áreas de Cisjordania para colaborar con la policía.
El grupo militante Hamás elogió a los autores como “combatientes de la resistencia”, aunque no se atribuyó la autoría del ataque. La Yihad Islámica Palestina también celebró la acción armada en comunicados separados.
La fuerte presencia policial en Ramot se extendió durante todo el día. Paramédicos que llegaron primero describieron víctimas tendidas en la calle y en la acera, algunas inconscientes y otras con heridas graves.
Este suceso se suma a una serie de ataques recientes en Israel. En octubre de 2024 dos palestinos mataron a siete personas en Tel Aviv, y en noviembre de 2023 otros dos hombres armados asesinaron a tres personas en una parada de autobús de Jerusalén.
Fuente: Reuters