El incendio forestal declarado este lunes en el norte de Tenerife, que movilizó a más de 130 personas y ocho medios aéreos, ha sido estabilizado tras una intensa jornada de trabajo por parte de los equipos de emergencia.
Las llamas comenzaron poco después del mediodía cerca de una zona rural y rápidamente se extendieron, obligando al desalojo preventivo de medio centenar de viviendas en el Valle de Arriba. Los vecinos afectados fueron trasladados a un polideportivo local habilitado para su seguridad.
Según las autoridades insulares, el fuego afectó principalmente a matorrales y retamas en una superficie estimada de entre 60 y 70 hectáreas. La rápida coordinación entre efectivos de distintas islas, brigadas forestales, bomberos, Guardia Civil y medios aéreos resultó clave para evitar una catástrofe mayor.
El Cabildo de Tenerife activó el Plan de Emergencias Insular y el Plan Infoca, movilizando todos los recursos disponibles para combatir el incendio. También se contó con la colaboración de equipos de emergencia de La Gomera y La Palma, que se sumaron a las labores de extinción en los puntos más críticos.
Las condiciones meteorológicas, marcadas por el calor y el viento, dificultaron el trabajo en las primeras horas, pero la bajada de temperaturas prevista para el martes permitirá asegurar el perímetro y evitar posibles reactivaciones.
Durante la noche, los equipos continuarán vigilando la zona para garantizar que no haya focos activos y, si la evolución es favorable, las familias evacuadas podrían regresar a sus viviendas en las próximas horas.
Las autoridades insisten en la importancia de la prudencia y recuerdan que sigue activa la alerta por riesgo de incendios forestales en la isla. Piden a la población extremar precauciones y notificar de inmediato cualquier señal de humo o fuego.